Volver a la vida después de la muerte ha sido tema de debate e ilusión. Desde el cine a la literatura la criogenización ha dado mucho material, pero el paso de los años no ha menguado las opiniones. El caso de una niña de 14 años que a días de fallecer logró que la justicia autorizara su congelación ha vuelto a poner en tela de juicio los límites de la ciencia.

¿Quiénes pueden criogenizarse, cuándo y cómo?

El principal escollo que presente el procedimiento de criogenización es el económico y la inmediatez con la que hay que realizar las maniobras de congelamiento. Sin contar, claro está, que solo se ha probado con éxito en gusanos y, tanto los resultados como las consecuencias, no se han comprobado aún.

Anuncios
Anuncios

Algunas fuentes sostienen que en todo el mundo hay cerca de 2 mil personas crionizadas, sin embargo, otras creen que apenas son 300. De todas ellas, 3 son españoles, que esperan algún día regresar a la vida.

El procedimiento se lleva a cabo en Estados Unidos, el coste ronda desde 50 mil euros a 200 mil. Solo existen dos empresas que llevan a cabo este procedimiento, Alcor Life Extension Foundation en Arizona y Criónica, en Michigan. La primera experiencia con humanos se realizó en Alcor en el año 1967, con un profesor de psicología estadounidense.

El proceso de criogenización debe iniciarse hasta 2 minutos después de que el corazón haya dejado de funcionar. Para evitar que las células comiencen a morir, tras este tiempo, se conecta el cuerpo a un respirador, mientras que se espera disminuya la temperatura del cuerpo para extraer la sangre y reemplazarla por un líquido específico.

Anuncios

Por último, el cuerpo es transportado hasta el sitio definitivo y almacenado en nitrógeno líquido en aproximadamente 200 grados bajo cero. Las voces que esperanzadoras al respecto creen que, en unos mil años, esta práctica será parte de la rutina post morten. Sin embargo, hasta la fecha, solo se han tenido resultados positivos con tejidos humanos, los más frecuentes embriones y espermas.

Un caso único

La joven inglesa, de la que se ha evitado dar su nombre, padecía un cáncer terminal y era plenamente consciente que fallecería. Luego de investigar e informase sobre la técnica de criogenización, pidió a su madre que le efectuaran este procedimiento a ella. Si bien la progenitora aceptó la voluntad de su hija, el padre (a quien parece que la niña no veía desde hacía varios años) se opuso al procedimiento. La determinación final recayó en manos de la justicia inglesa.

El juez que, decidió darle a la razón a la jovencita y su madre tuvo varios factores en cuenta, antes de fallar. En primer lugar, solicitó a la menor la redacción de un texto en el que explicara los motivos que la llevaban a querer congelar su cuerpo.

Anuncios

En ese documento, la niña cuenta que, como cualquier adolescente de esa edad, no quiere morir, pero que es consciente de que lo hará pronto. Sin embargo, la posibilidad de regresar a la vida en un futuro la ilusiona. El magistrado, visitó en al menos una oportunidad a la niña, para constatar que estaba en pleno uso de sus facultades. #Enfermedades #Enfermedades raras