Pasear por las calles de #tailandia se ha convertido en un escaparate para los turistas en donde pueden encontrar lo exótico de un país asiático y muchas cosas más. Entre ellas se encuentra la última moda en el país, las 'luk thep' o ángeles infantiles, que están causando furor desde hace un años entre la #Sociedad tailandesa. No existe calle, bar o restaurante en la capital, donde uno no se tope con estas #Muñecas que parecen sacadas más de una película macabra, que de una tienda de juguetes para niños. 

Lo asombroso no viene de la muñeca en sí misma, sus propietarios aseguran que tienen poderes sobrenaturales y que les ayudan en su día a día o a conseguir sus objetivos.

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Su coste ronda entre los 200 y 300 euros, pero hay quien asegura que ha pagado hasta 3.000 euros por una muñeca 'poseída'. Y es que el negocio no acaba con la compra del juguete, de fábrica no llegan a tener los supuesto poderes, hay que acudir a un monje para que les realice una ceremonia y así la muñeca estará lista para usar sus poderes. Una vez está lista, los dueños deben vestirla, peinarlas y tratarlas como a hijos para que los juguetes puedan desarrollar su poder.

Hay propietarios que hacen vida diaria con ellas y aseguran que les ayudan a conseguir sus objetivos. Ya no resulta raro caminar por las calles de cualquier ciudad tailandesa y ver como familias enteras llevan a sus muñecas en carritos, o reservan mesa en cualquier restaurante para un comensal más y disfrutar de la maravillosa cocina del país.

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Las empresas en esto son una nueva moda del país y por tanto un nuevo negocio y se apuntan rápidamente a producir muñecas sobrenaturales. Muchos de estos empresarios dicen que se comunica con la diosa hindú Parvati y hace que las almas de niños que no llegaron a nacer posean el cuerpo de la muñeca, y así, ayuden a sus propietarios. 

La locura es tal, que hace unos meses el gobierno tailandés prohibió la venta de billetes de avión para las muñecas, e incluso el primer ministro tuvo que hacer un llamamiento a la cordura para que la gente que no pueda permitirse el cuidado de estos juguetes, no las compre.