María José Abeng Ayang tiene una historia familiar dura, plagada de errores, de equivocaciones e injusticias. Su nombre, desconocido hasta hace apenas unas horas, se viralizó gracias a la carta que ha enviado a través de su abogada a los medios.

María José Abeng Ayang es la #Madre biológica de Juan Francisco, el niño restituído este lunes en Valencia. Ayer, María José decidió hacer público su pasado para desmentir al abogado de la familia de acogida. Si sus palabras son ciertas, serán necesarias muchas explicaciones, judiciales y gubernamentales. Si lo que dice Maria José es verdadero, nada de lo ocurrido puede quedar en el olvido.

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La carta comienza comienza narrando su origen y el inicio de lo que ella define como “el infierno”. María José Abeng Ayang nació en Guinea hace 19 años, con solo 2 llegó a España junto con dos hermanas más y su madre. Vinieron buscando un futuro mejor y aquí se criaron las niñas, influenciadas por la cultura europea, pero con una madre que no dejaba de lado las costumbres guineanas.

Cansada de no poder salir con amigas o decidir por ella misma como creía hacian sus amigas, María José fue hasta un puesto de la Guardia Civil para quejarse del trato de su madre. Tenía 11 años, así que se dio parte a los servicios sociales de Asturias y esa misma noche la pasó en un centro de acogida.

La muchacha relata en a carta publicada en el muro de su abogada, los pormenores de su madre para lograr sacarla de allí.

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Sin embargo, a los 3 años de haber ingresado al centro de menores quedó embarazada. En la nota deja entrever que el padre del niño podría haber estado en el mismo centro, pero lo cierto, según María José relata, ni siquiera se enteró del embarazo. Tampoco lo hizo ella hasta los 7 meses, cuando en una visita a la casa familiar su madre sospechó que el tamaño de su barriga se debía a una gestación avanzada.

La niña tenía por entonces 14 años y la idea de tener un hijo la ilusionó, pero esa emoción fue cortada abruptamente porque le informaron que al niño debía darlo en adopción. La joven supone que, de hacerse público lo ocurrido, una menor embarazada dentro de un centro de acogida, su madre pediría una compensación y la eficacia del lugar se vería cuestionado.

Con siete meses y medio se escapó, ayudado por un tio, a Guinea. No obstante, el abogado materno le pidió que regresara para evitarle problemas legales a su madre y asegurándole, supuestamente, que no le quitarían al niño.

Al llegar a España, María José se puso de parto y tras dar a luz le quitaron al niño, sin que pudiera verlo, ni siquiera amamantarlo, según relata en la carta.

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Lo que viene a continuación, son 4 años de peleas y luchas por recuperar a Juan Francisco. Primero para intentar sacarlo del centro de acogida y luego para que la familia de acogida lo devuelva. Durante varios párrafos de la carta, María Jose señala la condición de “guineana” como un elemento que ha influído en contra de ella y su familia, sin embargo ella es española.

Aunque aún falta esperar el veredicto del Supremo, el niño está desde este lunes con su madre biológica “tranquilo, como soy yo” narra la joven al final del texto. #Justicia