El mundo capitalista en el que nos movemos tiene muy malas artes y una de las cabezas más visibles es la #publicidad y todo lo que la engloba. Las personas recibimos, ojo al dato, alrededor de tres mil impactos publicitarios al día. Cualquier medio de comunicación (ya sea televisión, radio, prensa escrita...) con un mínimo de público es suficiente para que la publicidad esté interesada en sacar rentabilidad. No es de extrañar que encontremos publicidad en cualquier lugar, únicamente si encendemos media hora la televisión o radio o echamos una ojeada a cualquier revista, periódico o panfleto encontramos una gran cantidad de elementos publicitarios.

Anuncios
Anuncios

Es más, las calles están plagadas de publicidad; ¿cuántos carteles encontramos en ellas? Y no es de extrañar pues un mismo cartel puede llegar a ser expuesto hasta treinta y cinco veces a la semana.

Según los expertos, la publicidad ha evolucionado mucho en los últimos años. Tiempo atrás tenía mucho menos impacto en las personas, sin embargo, era mucho más útil para nuestras vidas. Hoy día la publicidad tiene un impacto brutal sobre la #Sociedad pero la mayor parte de ella es inútil para nuestras vidas, ya que se trata de una publicidad superflua, secundaria, caprichosa... que nos hace soñar con un mundo aspiracional llegando a crear problemas a las personas y creando un pensamiento egoísta e individual dejando de lado el colectivo.

Para tener un impacto tan grande en la sociedad, es necesario el uso de "malas artes" que la publicidad no tiene ningún reparo en utilizar.

Anuncios

Algunas de ellas son:

-Introducir productos en series de televisión, aprovechando que es vista una tres horas de media por persona en España.

-Dando a algunos elementos la categoría de novedad, cuando realmente no lo son, aprovechando el desconocimiento de las personas.

-El ideal de belleza, siendo probablemente lo que más impacto crea en la sociedad. Baja la autoestima de las personas y para recuperarla tiene que consumir hasta alcanzar ese ideal de belleza marcado. Hay un gran negocio detrás de todo esto: clínica, cremas, operaciones... 

Todo lo expuesto anteriormente nos muestra que la publicidad no tiene ningún tipo de ética, convirtiendo nuestra sociedad en una sociedad consumista en la que no existe la figura del consumidor crítico y donde la explotación ha crecido mucho. Nuestra "plaza del pueblo" ahora cuesta dinero, pues son los centros comerciales. Además, hay que añadir que esta forma de vida consumista es insostenible, los recursos naturales se están agotando a gran velocidad, existe una contaminación muy elevada y lo peor de todo es que pensamos que la tecnología arreglará lo que ahora estamos estropeando. No es de extrañar que seamos una sociedad infeliz. #consumo