La semana pasada se celebró en todo el mundo (aunque, como siempre, es en Occidente donde más repercusión y presencia ha tenido) el Día del Tío #gay. Su nombre oficial en inglés es Gay Uncle's Day, y responde a una realidad creciente en los países donde ya está completamente instaurado el matrimonio igualitario entre parejas hetero y homosexuales

Una gran mayoría de parejas gays de sueldo medio no pueden acceder a la paternidad debido a la legislación en relación a gestación subrogada (madres que alquilan su vientre para gestar el hijo de una pareja) y a los altos costes que esta todavía tiene en los países en los que sí que existe legislación al respecto.

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Sim embargo, estas parejas gays, aunque no tienen hijos, sí que suelen tener sobrinos, y es a ellos a los que dedican todo su amor y cariño paternal en ausencia de hijos propios. 

En el caso de las parejas lésbicas es diferente. Las mujeres tienen más facilidad para conseguir tener sus propios hijos ya que, aunque, en la mayoría de los casos, el proceso de fecundación in vitro sigue siendo costoso, su precio no llega a ser prohibitivo y en la mayoría de los países avanzados existe legislación relativa que permite que se lleve a cabo. Por ello, el Día del Tío Gay, se ha centrado en la figura masculina y no en su opuesto femenino. 

De esta forma, con motivo de la nueva festividad, la semana pasada las redes sociales se llenaron de fotos de tíos acompañados de sus sobrinos (biológicos y políticos) con el objetivo de celebrar el evento y dar visibilidad a esta realidad. 

Hace tiempo, desgraciadamente, la situación no era tan sencilla y, el que ahora es "el tío gay" era el "el tío simpático", "soltero de oro", "el bala perdida que nunca sienta la cabeza".

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Hoy, en pleno siglo XXI y superados aquellos tabúes del pasado, el tío gay tiene visibilidad y forma parte activa de las familias contemporáneas sin dobles vidas ni armarios con siete candados. 

Este ha sido el primer año que las redes se han hecho eco de esta nueva celebración. Sin embargo, cabe esperar que termine institucionalizándose como cualquier otra celebración familiar más, dando así presencia a aquellas parejas gays que, porque no pueden o no quieren, no tienen hijos pero sí que desarrollan una labor fundamental en la educación y el crecimiento de los niños en la #Familia#LGTB