Mañana salen a las calles de medio mundo manifestaciones y cabalgatas por el Día del Orgullo. Mientras que algunos siguen preguntándose y mofándose de si este día es necesario, la matanza acontecida hace tres semanas en Orlando, nos recuerda que aún queda mucha gente por aprender que el amor no tiene condición sexual.              

Como homenaje a las 49 víctimas de Pulse, la discoteca en la que cometió la masacre el homicida Omar Mateen, el director Ryan Murphy, respaldado por la Human Rights Campaign, reúne a actores, músicos y activistas en un vídeo de 18 minutos de duración, con la sencillez de una cámara fija y un fondo negro, en el que cada una de estas celebridades lee una breve elegía para todas y cada una de las víctimas de esa noche.

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Filmado en los estudios Fox de Los Angeles, entre los famosos que aparecen hay actores asiduos a las producciones de Murphy como Emma Roberts, Sarah Paulson o Matt Boomer, también otros que no han trabajado con el director como Jane Fonda o Chris Pine, y cantantes y activistas como Lady Gaga o Chaz Bono, todos unidos para denunciar este crimen de odio que ha llevado al congreso de los #Estados Unidos a plantearse la revisión sobre la tenencia de armas. Desgraciadamente, parece que una tragedia de esta magnitud, como lo fue el tiroteo del instituto Columbine en 1999, no ha movido las suficientes conciencias para terminan con la segunda enmienda. “Es una locura que el 90% de la población norteamericana quiera unas leyes más estrictas sobre el control de armas, y aun así estemos controlados por este grupo minoritario de republicanos”, declaró Murphy.

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En la cara de cada uno de los oradores se lee rabia y tristeza. También algunas sonrisas melancólicas como la de Chris Pine al recordar a Stanley Almodovar, de 23 años, y de cómo le gustaba cambiar de color de pelo y flirtear con la cámara. La voz se le quiebra a la actriz Jane Fonda al hablar de Brenda Lee Márquez, de 49 años, quien murió en Pulso al proteger a su hijo, y la actriz Evan Rachel Wood apenas puede contener las lágrimas cuando cuenta como Jonathan Antonio Camuy Vega fue tiroteado al intentar proteger a su amiga Yilmary Rodríguez Sullivan quien también murió esa noche.

Las víctimas de Pulse fueron asesinadas por el odio y la ignorancia, por unos prejuicios que nos empeñamos en pensar que hemos superado. Tal vez en un futuro el Día del Orgullo no sea necesario, quizás todos podamos abrazar, besar y amar sin miedo. Hasta entonces, las avenidas seguirán llenándose de cabalgatas, pancartas y purpurina, deseando que, algún día, podamos todos bailar en ese lugar más allá del arcoíris.   #Televisión #Hollywood