La hasta ahora directora general de la DGT, María Seguí, ha dimitido este viernes por  presuntos casos de #Corrupción. La decisión llegá después de que el Ministerio del Interior abriera una investigación sobre la posible financiación ilegal condecida desde #Tráfico a tres proyectos que estaba desarrollando su marido. Seguí no ha querido conocer la resolución de las supuestas irregularidades cometidas y ha presentado su renuncia al ministro en funciones, Jorge Fernández Diáz, quien la ha aceptado. 

De acuerdo a fuentes de ABC, la Inspección de Servicios, dependiente de la Subsecretaría de Interior, abrió el pasado 12 de julio una investigación debido a la información divulgada acerca de una posible financiación irregular por parte de Tráfico a tres proyectos de investigación en materior de tráfico y movilidad al Instituto de Investigación en Ingenería de la Universidad de Zaragoza, departamento en el que trabaja el marido de Seguí.

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Las pesquisas cogieron fuerza después de que Juan José Alba denunciara y acusara al esposo de la ex directora, Francisco López Valdés, de contratar a dedo gracias al cargo de su mujer. En la denuncia presentada ante la Fiscalía Provincial de Zaragoza, Alba acusó al matrimonio de cuatro presuntos delitos: tráfico de influencias, extorsión, cohecho y chantaje.

Dirección marcada por la polémica  

La ya ex directora de la Dirección General de Tráfico deja el cargo después de cuatro años en los que ha alcanzado el mínimo histórico en el número de víctimas de accidentes de tráfico desde 1960. Su gestión, según afirman fuentes del País, ha estado salpicada por las críticas de diversos colectivos, entre ellos el ciclista, que pidió su destitución tras proponer el uso obligatorio del casco en la ciudad, y los examinadores de tráfico, quienes se mantuvieron en huelga varias semanas ante la negativa de mejora de sus condiciones laborales. 

Pero el golpe final se ha producido en los últimos quince días.

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La cesión de la responsable de formación Vial, Marta Carreras, por las grabaciones que la implicaban en un supuesto amaño de concursos públicos, y ahora la donación a dedo de dinero público a proyectos dirigidos por su esposo ha puesto en jaque la continuidad de Seguí.