El proyecto Global Entrepreneurship Monitor (GEM) es considerado el observatorio más importante a nivel mundial sobre emprendimiento, analizando de forma anual el fenómeno emprendedor en cada país. En 2014, el informe anual de GEM hablaba de un ligero crecimiento en España, motivado principalmente por el incremento de #Emprendedores nacientes, es decir, involucrados en la puesta en marcha de proyectos en sus primeros meses de vida. En el año 2015 el informe sigue hablando de un ligero incremento general, pero impulsado en este caso por emprendedores consolidados, disminuyendo así la importancia de aquellos que acaban de comenzar su carrera emprendedora.

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Entre los muchos datos que aportan sobre el emprendimiento en España, por segundo año consecutivo la intención de convertirse en emprendedor a medio plazo disminuye. Si en el 2013 se hablaba de un 9,3% de personas que tenía intención de emprender en los próximos tres años, en 2014 evolucionaba disminuyendo a un 8% y el cambio en 2015 también apunta a la baja, solo un el 6,1% de personas tiene intención de emprender a medio o largo plazo. Así, la intención de emprender en los próximos 3 años disminuye en un 3,2%.

A pesar de ello, los españoles se mantienen en alerta, y es que cada vez es mayor el número de personas que percibe oportunidades para emprender. En 2014 se dio un gran impulso aumentando un  6,6% la percepción de oportunidades para emprender en los próximos seis meses, y en el 2015 la evolución continua creciendo con un 3,4% más de personas, es decir, que un 26% de personas cree que existen oportunidades de emprender en los próximos meses.

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Las razones para no emprender o perder las ganas de hacerlo son diversas: las políticas del Estado en cuanto a emprendimiento, la situación económica actual y, en gran medida, la influencia de la cultura y las características de la sociedad española.

Los expertos que han participado en el Informe del GEM valoran negativamente las políticas gubernamentales en emprendimiento como prioridad y su apoyo, así como las relativas a la burocracia y los impuestos. Esto se debe a que en España el proceso de emprendimiento no es fácil una vez te decides a comenzar.

A pesar de la creencia extendida de que para ser emprendedor solo se necesita una idea, antes de empezar el emprendedor debería al menos haberse informado en Hacienda de que impuestos tendrá que pagar. A día de hoy no son pocos los impuestos, ni pocos son los modelos que habrá que rellenar antes de poder empezar siquiera. Esta es una de las razones por las que mucha gente no llega a emprender y, por la que otras tantas personas dejan de emprender; un 3,8% de aquellos que dejaron un negocio lo hicieron por los impuestos y la burocracia.

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Además, de doce condiciones analizadas por los expertos, España solo ha mejorado su valoración respecto al 2014 en cuatro de ellas: Financiación para emprendedores, Programas gubernamentales, Educación y formación emprendedora en la etapa escolar y Barreras de acceso al mercado interno. Y de todas ellas solo aprueban la mitad.

La valoración más alta que ha conseguido España por parte de los expertos en 2015 ha sido de 3,06 puntos y es única, porque la siguiente más alta es de 2,89 puntos. España apenas supera el aprobado, lo que indica que el ecosistema emprendedor español está lejos de incentivar que los españoles quieran ser emprendedores.

Estos datos se presentan opuestos a las intenciones del Gobierno de mejorar el sistema de empleo. En un Estado donde el 20,4% de personas en edad de trabajar se encuentra en desempleo, los emprendedores suponen una reactivación de la economía. La tarifa plana para autónomos impulsó que mucha gente accediese a trabajar por cuenta propia; sin embargo, los emprendedores que además de trabajar por cuenta propia desean crear una nueva empresa son los que peor salen parados tras los impuestos y la burocracia, a pesar de ser los que tienen mayores posibilidades de ayudar a disminuir el porcentaje de personas paradas en España. #Trabajo #Empresas