Esta casa, conocida como Magnolia Mansión, está situada en Nueva Orleans (Estados Unidos).  Fue sede de la Cruz Roja de Estados Unidos durante la Segunda Guerra Mundial y la Guerra de Corea. Cuenta con una arquitectura de la preguerra, de unos 159 años de antigüedad, con una casa de invitados anexa a la casa principal y con una extensión de terreno de 4 kilómetros; todo un sueño de mansión para el que disponga de más de 3 millones de euros. Sus dueños usan parte de la mansión como hotel, el cual deja mucho rendimiento ya que es muy frecuentado. Pero ¿Qué sorpresas esconde esta mansión para que sus dueños quieran venderla?

La casa de invitados, últimamente, está siendo visitada por una sacerdotisa vudú en un intento por mantener los clientes a salvo de posibles daños después de descubrir que hay más visitantes con los cuales no contaban.

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Varias son las muertes de los distintos propietarios que a lo largo del tiempo ha tenido la mansión. El primer propietario encargado de si construcción murió a consecuencia de la fiebre amarilla. Fue vendida por su viuda a John Henry que murió a consecuencia de un rayo que le alcanzó nada más adquirirla. Desde entonces ha cambiado varias veces de manos, pasando a ser conocida gracias un fantasma “amistoso” llamado The Caretaker.

A este fantasma se le atribuye el hecho de que varios visitantes digan que algo o alguien les despiertan por la noche e incluso que encuentran sus pertenencias en lugares distintos en los que los habían guardado.

Unos clientes han relatado que durante su estancia en la mansión, que una noche antes de ir a dormir pusieron sus zapatos dentro del zapatero, cuando se despertaron a la mañana siguiente vieron que uno de los zapatos de la mujer estaba en el baño y el otro debajo de la cama.

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Al día siguiente al llegar a la habitación pusieron sobre la mesa (de metal) una pieza de arte antigua del siglo IXX. Sobre las 4 de la mañana un extraño ruido les despertó, era como si alguien arrastrara parte del mobiliario, miraron pero no vieron nada extraño. Aproximadamente 4 horas después despertaron y vieron que su pieza de arte que fue colocada verticalmente antes de acostarse, ahora estaba de lado, y una mañana más los zapatos no se encontraban en el zapatero, uno estaba entre las almohadas y el otro en los pies de la cama.

Estos son solo un ejemplo de los varios fenómenos que suceden en la mansión. Sus dueños cansados de tanto cambio de mobiliario, de juegos de esconder pertenencias y demás objetos, han decidido venderla. Y, tú ¿La comprarías?

  #Misterio #Leyendas