Los universitarios se encuentran, en estos meses, a la espera de la concesión de becas. No ven el momento del ingreso y el motivo de esta expectación son los elevados precios de las tasas universitarias españolas. Entre un 30% y un 50% de alumnos, según los datos del Ministerio de #Educación, abandonan sus estudios antes de conseguir el título. Los motivos varían según el caso, entre las más destacadas son la falta de recursos o el cambio a otra carrera.

La ausencia de recursos económicos es un problema a la orden del día en el país. Sobresale el caso de una estudiante de la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid– no ha querido ofrecer más datos –, que  en este semestre, tras la denegación de la beca, se ve obligada a abandonar el curso y volver a su ciudad. “Madrid es una ciudad donde se depende del transporte y un buen alquiler no es tan económico como nos gustaría (...) no nos valemos del aire".

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Los gastos de agua, luz, comida, Internet, materiales universitarios necesarios y la vida social fulminan el dinero de los becarios en un tiempo récord. “Aunque te paguen la matrícula hay otros muchos gastos cuando estudias fuera” según cuenta H. Arranz, estudiante. Opinión que comparte C. Sanz, universitaria, declarando “yo diría que las administraciones se creen que con pagar la matrícula, que es una cantidad exagerada, es suficiente”, pero no es así.

Se debe aprobar el 90% de las asignaturas – en los grados de ciencias sociales, artes y humanidades - y la nota media mínima para optar a beca en España es un 6.5. Los estudiantes no se sienten conformes con estos parámetros. C. Sanz cuenta que tener una media mínima es 'absurdo', preguntándose además “si una persona aprueba todo pero saca un 6,4, ¿se tiene que quedar sin beca?”.

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Otra estudiante destaca que el porcentaje exigido en otras ramas son más bajas, “la rama de sociales y jurídicas, por ejemplo, ¿es <<tan fácil>> que nos exigen más que a los de Ciencias? Porque su porcentaje exigido es más bajo”. 

En definitiva, conseguir una beca, como explica una universitaria granadina E. Vico, supone 'agobios' y 'estrés', cuando esa es la única alternativa para seguir estudiando. La subida de de las tasas consigue implantar en el alumno presión por aprobar, más que una motivación para continuar estudiando.