Valérie Tasso, francesa residente en Barcelona, se hizo famosa por un libro autobiográfico donde mostraba, con una sinceridad que no se veía desde los tiempos de su compatriota Violette Leduc, su intimidad sin ningún tipo de tapujos. Ni que estuvo un tiempo trabajando como prostituta o que desde muy joven empezó a experimentar con el sexo llegando a la ninfomanía.

Todo ello fue llevado al cine en la notable película “Diario de una ninfómana”, polémica en su momento y que despertaba interés por lo morboso del tema más que por su interés cinematográfico, donde director (Christian Molina) y actriz protagonista (Belén Fabra) supieron llevar el tema sin caer en lo vulgar.

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Sobre todo por que aún no había aparecido Abdelatif Kechiche con su rompedora “La vida de Adèle”, cuyas audaces escenas  lésbicas dejan a la película anterior a la altura de “Sor Citroën”.

Ahora, Tasso ha recopilado confesiones de muchas mujeres españolas en su nuevo libro “Confesiones sin vergüenza”. Dice que se le ocurrió escribirlo cuando llevaba por todo el país el Club Cincuenta Sombras, llamado así por la famosa novela de E. L. James llevada al cine en una película fuertemente polémica, igual que la novela.

Ha querido que no se sientan avergonzadas de desear ciertas cosas, teniendo en cuenta que mucha gente cree que “Cincuenta sombras de Grey” sólo es sadomasoquismo, o como dicen algunos, “sexo vainilla” (sic).

Las confesiones han salido de redes sociales, la web de Tasso sobre Sexología y las charlas que ha tenido con ellas.

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Incluso saca una confesión propia, basada en un sueño: un vecino no la deja dormir por que pone música a todo volumen hasta las cuatro de la madrugada. Llegaba a imaginarse que iba a su casa y lo mataba, pero sólo llamaba a su puerta y le pedía que bajara el volumen de la música.

"La fantasía se queda en el imaginario erótico y tiene una función muy interesante por que es una válvula de escape del juicio moral, alimenta el deseo y sirve de abono a las relaciones sexuales", dice. Ha comprobado que “el imaginario erótico de las mujeres españolas es riquísimo” y que lamenta que en España no ha habido educación sexual, al contrario de otros países. “Todo el mundo se esconde detrás de la risa tonta”, dice como una muestra del problema del país.

"Hemos pasado de una sociedad muy reprimida, que es malo, a una sociedad hipersexualizada, que también es malo. Todo el mundo tiene que saber hacer de todo y tiene que haber hecho de todo". Una prueba de esta afirmación, si nos atenemos a lo que dice Tasso, es cuando se pasó del puritanismo franquista, recién acabada la dictadura, a una libertad sin precedentes, incluso con películas cuyo máximo atractivo era alguna referencia o escena sexual, a lo cual no escapaban ni cineastas de derechas o incluso cantantes folklóricas que de vez en cuando trabajaban en el cine.

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También lamenta que ahora se han cambiado los roles, antes con hombres que ordenaban y mujeres que sufrían sus desmanes, y ahora hay “mujeres muy exigentes” y hombres “un poco perdidos ante los cambios sociales, sin que haya habido una liberación”. Pero recuerda que la sociedad tiene una manera de ver las relaciones muy masculina, eso no ha cambiado, pese a lo dicho anteriormente, pues “las mujeres no hemos tenido voz hasta el siglo XIX”. #Sexualidad