El primer asesinato ocurrió la tarde del sábado en Baena, provincia de Córdoba. Una #Mujer de 28 años ha sido asesinada por su expareja, de 51 años, que posteriormente se suicidó. A continuación, en plena vía pública de la localidad valencina de Llíria, la tarde del domingo, dos mujeres (madre e hija) murieron a causa de los disparos procedentes de la escopeta del exmarido de la más jóven. Horas después del asesinato, el presunto, se entregó a la policía. Por último, en la mañana del lunes de 9 de noviembre, muere una mujer a golpes en Gijón por su pareja.

Estas cuatro nuevas víctimas mortales "Evidencian la necesidad de redoblar los esfuerzos de toda la sociedad y de los poderes públicos para atajar esta sangría" ha denunciado la organización encargada de la convocatoria de la marcha estatal contra las violencias machistas.

Anuncios
Anuncios

En lo que va de año 45 mujeres fueron asesinadas en manos de sus parejas o exparejas. Además 4 casos más están siendo investidos y a la espera de ser declarados como violencia machista.

Estos 4 asesinatos coinciden pocas horas después de la Marcha Estatal Contra las Violencias Machistas que concentró el 7 de noviembre, a mujeres y hombres procedentes de toda España en Madrid en una manifestación convocada por organizaciones feministas muy diverso rango. A tan sólo mes y medio de las elecciones generales del 20 de diciembre, se organizaron con un objetivo común: situar en el centro de la agenda política y mediática las violencias machistas y exigir que las mismas sean una Cuestión de Estado. Según las convocantes unas 500.000 personas participaron en la marcha y llegaron a la capital alrededor de 300 autobuses.

Anuncios

Tras los terribles asesinatos, desde el movimiento feminista convocante, quieren llamar la atención sobre los recortes en las partidas presupuestarias dirigidas a la lucha contra la #Violencia de género del 22% entre los años 2011 y 2015: "Los recortes presupuestarios están poniendo en riesgo la vida y la salud de miles de mujeres víctimas de violencia machista, así como la de sus hijas e hijos, tal y como confirman los expertos de Naciones Unidas en 2015". E instan urgentemente a que al Gobierno de  España "tome medidas con la mayor diligencia posible para evitar que la crisis económica sirva de excusa en el recorte de los servicios de atención a las víctimas, así como ante la falta de políticas públicas dirigidas a la lucha contra la violencia hacia las mujeres".