Ya hemos contado aquí que varios diarios han publicado varios reportajes relatando la sinrazón de cómo algunos políticos despilfarran dinero público en construcciones de todas clases, que luego acaban siendo inutilizadas: la línea AVE Murcia-Almería, finalmente desechada y construida; estación del AVE para un pueblo zamorano de 28 habitantes… Sin contar un museo oceanográfico en San Fernando (Cádiz), también inutilizado.

Pues hay más construcciones de la época del apogeo de la burbuja inmobiliaria, aquella que provocó que zonas como la carretera Barajas-Alcobendas no tuviera ni un palmo de tierra alrededor sin remover por excavadoras para hacer urbanizaciones, o el paisaje de cientos de grúas construyendo toda clase de edificios de diez pisos como mínimo en el extrarradio.

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Ahora nos enteramos que dentro de un polideportivo municipal en el barrio de La Poveda, en Arganda, había un gimnasio que se construyó al mismo tiempo. El polideportivo Virgen del Carmen costó 11 millones de euros (al principio sólo costaría un millón), pero se ha descubierto por casualidad que tiene una zona “fantasma”.

Fue inaugurado en 2011 por el entonces alcalde del PP. Ahora, con el nuevo Ayuntamiento de izquierdas, se ha descubierto una zona de 1.200 metros cuadrados desconocida y sin utilizar, detrás de una pared tapiada. Es un gimnasio con ascensor, vestuario y cuatro salas con paredes de cristal.

Fuentes municipales dicen que intentarán rehabilitar el espacio para el uso que tenía que tener. Denuncian también que el Ayuntamiento de entonces se gastó 29.000 euros en un informe que al final desaconsejaba venderlo a terceros.

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Lo hizo un funcionario, a coste cero.

Lo más curioso es que el PP dice que no inauguraron en su momento el gimnasio “por que no existía una demanda real para ponerla en marcha”, y que “se construyó así pensando en la demanda futura, no en la presente”.

El diario catalán ElMón.cat informa de que en El Prat de Llobregat hay una estación de tren inutilizada que tenía que servir como “estación de emergencia” o para aparcar trenes. Era cuando se decía que en 2013, el AVE llegaría al Aeropuerto de El Prat.

Construida hace casi una década y 18 millones de euros de gasto, las instalaciones están en absoluto abandono, peor que el gimnasio de Arganda. Quería convertirse en un lugar donde confluyeran dos líneas del Metro de Barcelona, el AVE y varias líneas de autobús, que llevaran a los pasajeros de los aviones a la ciudad.

Cuando casi estaba acabada, el Gobierno Zapatero quiso convocar un concurso público, que fue parado al denunciar el diario Avui en 2008 irregularidades graves para dar la concesión.

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Se paró y se quedó como está. Al lado de la flamante y bien cuidada estación de Rodalies (Cercanías) de El Prat, al lado mismo, el lugar es refugio de drogadictos o alcohólicos, huele a orina, todo está oxidado y abandonado.

Lo más curioso es que el Ayuntamiento de El Prat, del PSC, dice desconocer el estado de las instalaciones, lo que ha sorprendido a los periodistas de ElMón.cat. Mientras, ADIF, que gestiona el ferrocarril en todo el Estado, no sabe qué hacer con estas instalaciones, ya que, entre otras cosas, el piso subterráneo de las mismas todavía está sin construir.

En su momento provocó mucha polémica y perjudicó a la entonces Ministra de Fomento, Magdalena Álvarez, ya que se iba a conceder la explotación a una empresa sospechosa de corrupción, Isolux-Corsán. #Política Barcelona #Política Madrid