Ya hablamos aquí del fiasco de los millones perdidos en la construcción del tramo de AVE Murcia-Almería que difícilmente será aprovechado o terminado, o la rocambolesca construcción de una estación de AVE cerca de un pueblo zamorano de 28 habitantes, Otero de Sanabria, con la excusa de que en verano vienen muchos turistas portugueses.

Pero en la línea de AVE que parece más rentable, por aquello de que conecta nuestro país con el extranjero a través de Francia, que desde hace poco ya conecta directamente Barcelona con el país vecino, sin tener que hacer trasbordo en Figueres ni nada de eso, pues ha saltado a los medios una noticia inesperada referente a esta línea.

La línea es gestionada conjuntamente por ACS y Eiffage, con el nombre de TP Ferro, y ambas empresas han decidido presentar concurso de acreedores ante el Juzgado de lo Mercantil de Girona. ¿El motivo? El túnel que atraviesa los Pirineos entre Figueres y Perpignan, para comunicar ambos países, que antes del AVE, por ferrocarril convencional, se comunicaban por la vía de Port Bou y Cerbère, en donde los trenes tenían que pasar por una vía que servía para adaptar cada tren al ancho de vía europeo o al español, según de donde viniese.

Dicho túnel es la excusa para declarar todo esto en quiebra, pues no han conseguido ningún acuerdo ni con Bancos españoles o franceses para reestructurar su deuda, después de cuatro meses de pre-concurso, que solicitaron al juez hace pocos meses.

Así, creen que podrán controlar mejor la situación, tener más tiempo para llegar a acuerdos que permitan mejorar. Pero también han tomado medidas para que el tráfico de trenes entre Paris y Barcelona continúe como hasta ahora, que no sea afectado.

El tramo AVE-TGV (AVE por el tren de alta velocidad español y TGV por el francés) se inauguró primero hasta Figueres, ya que se empezó a construir desde Francia y llegó así hasta la ciudad natal de Salvador Dalí. Luego se fue construyendo el tramo restante hasta Barcelona, y después de mucha espera, se inauguró. La capital catalana continúa construyendo la Estació de la Sagrera, entre los distritos de Sant Andreu y Horta, que acogerá a buena parte de los pasajeros llegados desde Francia, y por ende de Europa.

Su funcionamiento ha sido notable, pero le perjudicó mucho dos accidentes graves, no de pasajeros, sino de infraestructuras, como que en Girona, el túnel que cruza el río por debajo se inundó dos veces por no soportar las barreras de contención una de esas lluvias torrenciales que en Catalunya son muy normales, cortando el tráfico durante varios días y provocando la furia de los pasajeros, el alcalde de Girona y las autoridades catalanas, ya que el tramo es controlado por el Estado español y él asume toda la responsabilidad.  #Trasporte publico