El  Tribunal Constitucional (TC) ha reconocido  el derecho de los farmacéuticos a la objeción de conciencia sobre la venta o no de la píldora del día después, gracias a  una sentencia sobre el caso de una farmacia de Sevilla que en el año 2.008 se negó a dispensarla. Fue multado con 3.000 euros, y ahora se considera que no se respetó este derecho, el de la #Libertad ideológica y religiosa.

Al ampararlo este  Tribunal  reconoce su derecho  moral de no venderla por considerar que es un método abortivo y no anticonceptivo, y  no se  perjudica a la mujer en su salud reproductiva y sexual. Equipara, en este sentido,  a los farmacéuticos con los médicos.

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Por otro lado, el Constitucional ha basado su decisión en el artículo 16.1 de la Carta Magna Española sobre la libertad ideológica y religiosa que no  fue respetada al ser sancionado con una multa económica.

Luis Melgarejo, el titular de esta botica,  en declaraciones a la Cadena Ser ha  dicho tras salir  la sentencia que le han dado la razón porque  "se considera que la píldora tiene un posible efecto abortivo. Si los médicos gozan de esa protección para no intervenir en un aborto, nosotros también deberíamos gozar de esa misma protección. Tiene efectos abortivos, otra cosa es que se produzca o no el aborto".

Además, Melgarejo ha añadido que  supone un reconocimiento a la labor que desarrollan los  boticarios,  "tienen suficiente preparación y criterio para decidir la conveniencia o no" del uso de determinados medicamentos, sobre todo, "cuando no vienen bajo prescripción médica".

La Junta de Andalucía lo condenó en su momento  con una sanción económica por no tener en su farmacia ni la píldora postcoital ni preservativos En julio de 2010, la Dirección General de Planificación e Innovación dependiente de  esta administración  regional confirmó la sentencia.

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Y el 2 de noviembre el Juzgado de lo Contencioso número 13 de Sevilla entendió que la sanción se ajustaba a derecho.

Después de 7 años, el TC lo avala  por no querer  dispensarla. También, el Tribunal ha considerado que el sancionado estaba inscrito en el Colegio Oficial de Farmacéuticos como objetor, cuyo estatutos lo reconoce como un "derecho básico en el desarrollo del ejercicio profesional".

Finalmente, en esta nueva sentencia no se especifica nada sobre la venta o no de los preservativos. Melgarejo ha avanzado que en esta otra cuestión, también, actuará en conciencia.   #VIH