Los últimos 30 días, se han vivido en España, tres casos graves que han hecho sonar la alarma social. La Asociación Española para la Prevención del Acoso Escolar (AEPAE) trabaja desde hace años con niños y jóvenes que padecen está situación, para ellos la mayoría de las víctimas se preguntan por sus errores y defectos, sin ser culpables de nada.

“La realidad nos demuestra que los niños acosados no son distintos al resto de los niños. En ocasiones tienen características que les hacen sobresalir positivamente. Los acosadores tienden a sacarles defectos a sus víctimas como forma de herirlos y de justificar sus actitudes de maltrato.”

Generalmente los comentarios sobre supuestos defectos aparecen luego como un ingrediente más del maltrato.El hostigamiento conlleva otro problema según relata la AEPAE, el rol de los demás jóvenes que observan las humillaciones y no saben si actuar o mantenerse al margen.

“Si defienden al niño que está siendo acosado corren el riesgo de que a ellos les ocurra algo parecido. Hoy por hoy son pocos los valientes que actúan como héroes anónimos y se atreven a defender a las víctimas frente a los niños acosadores. El simple hecho de manifestar que les parece mal lo que están haciéndole al niño acosado puede ser, a veces, motivo para que comience una nueva situación de acoso.”

Desde comienzos del 2015 ya se han contabilizado 25 casos de bullying, solo en la localidad de Madrid. Miguel Tomè, director del Área de Psicología de la asociación sostiene que “las relaciones sociales en el medio escolar se encuentran entre las más significativas del proceso de socialización. Determinan aspectos importantes de la personalidad y de los recursos psicológicos del individuo. Por tanto sufrir acoso escolar podrá generar importantes daños sobre el desarrollo de la autoestima y la personalidad. Algunos de los daños generados pueden cronificarse llevando a cambios permanentes de la personalidad”.

Un 53% de las víctimas padece estrés post-traumático y un 38% sufren de ideación autolítica, la presencia persistente de ideas suicidas. También se detectaron patologías como baja autoestima, ansiedad y somatizaciones, en quienes sufrieron estas agresiones.

En AEPAE aconsejan que los padres estén alertas a ciertas sintomatologías que presentan los niños que padecen de acoso escolar. Los síntomas principales a los que todo padre debe prestar atención para detectar acoso escolar se reflejan en miedo al colegio; quejas y malestar físico antes de concurrir al centro; pérdidas continuas de material escolar; apatía y tristeza.

“Sí un padre comienza a notar estos síntomas en su hijo es probable que esté sufriendo una situación de acoso escolar. No trivialice las apreciaciones y vivencias de sufrimiento. El Acoso Escolar es una situación grave que puede tener repercusiones fatales si es desatendido.”

Los colegios son responsables legales de proteger a los menores de cualquier peligro que puedan sufrir estando allí. “Si detecta que su hijo está sufriendo acoso escolar exija al centro que tome medidas de protección. En aquellos casos en que los centros educativos no garantizan la seguridad de los alumnos y no protegen a las víctimas es posible denunciarlos por omisión de su responsabilidad.”

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