La llegada del verano es, para muchas familias con #Niños, época de distención y vacaciones, pero para otras es una situación grave de difícil solución. Se estima que medio millón de niños se quedarán sin alguna de las comidas principales del día como consecuencia del cierre estival de los centros educativos a los que concurren.

En algunas comunidades autónomas, la apertura o cierre de los comedores está directamente relacionada con los posibles pactos políticos que se concreten en las últimas horas. Cristina Cifuentes ha manifestado su intención de abrir “todos los comedores escolares que sean necesarios”. Manuela Carmena, alcaldesa de Madrid, ha preferido mantener el servicio de comida a domicilio por falta de tiempo, muchos niños terminan las clases esta semana.

Otras autonomías han optado por una solución que denominan “integral”, tal es el caso de Extremadura que atenderá, no solo las necesidades alimenticias de 1.200 niños, sino también las lúdicas, educativas y culturales. Andalucía abrirá 60 escuelas de verano para atender a unos 4.500 niños. En las Islas Canarias se estima que unos 5.000 niños recurrirán este año a los centros, donde por sugerencia de ONG’s como Cruz Roja o Save the Children se atienden tanto las necesidades básicas como las recreativas de los menores. #Crisis