Hace varios años la revista "Cuestiones femeninas", que dirigía Simone de Beauvoir, publicaba un artículo en el que se preguntaba por qué no existen estadísticas sobre la violencia para con la mujer en el seno familiar. La pregunta no era, ni mucho menos, retórica. El texto finalizaba respondiendo a esa cuestión afirmando que se debía al hecho de que era considerada como un problema particular y no un hecho social.



La pasada semana terminaba con la noticia de dos mujeres asesinadas. Una en la localidad de Villaviciosa de Odón y la otra en Denia. Las estadísticas aseguran que el 58% de los casos de violencia no son denunciados. 


Leticia Mata, directora de la línea telefónica de la fundación Ayuda a #Niños y Adolescentes en Riesgo (ANAR) sostiene que "no hay dos llamadas iguales, por eso cada llamada requiere una atención única". Afirma intentando concientizar a los más jóvenes sobre el tema. La mayoría de llamados es realizado por menores que rondan los 16 años. Un tercio de las denuncias que se efectúan a través de la línea de ANAR constata que el acusado es la pareja actual.


"El compromiso de teléfono ANAR con todos estos niños; niñas y adolescentes que sufren #Violencia de género y que nos llaman es escucharles, acompañarles. Que en ningún momento se sientan solos" cuenta Mata como responsable del programa. "Los ayudamos a identificar que eso que están padeciendo es una violencia de género porque muchas veces no son conscientes. Tratamos de ayudarles a salir de ella".


La cifra de menores que sufren algún tipo de violencia de género en España ha crecido cerca del 35% con respecto al año anterior. "Lamentablemente las llamadas al teléfono ANAR por violencia de género hacia menores han ido aumentado progresivamente desde el año 2009. Ese año recibimos 278 llamadas y durante el 2014 hemos tenido 1.920".


Leticia Mata comenta que una menor que está expuesta a la violencia que recibe su madre, también es víctima de esta. Muchos de los llamados que reciben provienen de jóvenes que aseguran vivir, a menudo en su hogar, situaciones de maltrato.


Tanto para el Servicio de Atención a la Familia de la Policía Nacional que suele derivar casos a ANAR como para esta fundación, cerca del 50% de las niñas y adolescentes que son víctimas de maltrato no registran este fenómeno como violencia per se. Esto puede deberse lo difícil que les resulta a esa edad identificar y percibir insultos, extorsiones y amenazas como una situación grave por la que no deben pasar.


El maltrato no es una cuestión de clases sociales, ni de credos o razas. Tal vez por ello se específica en las encuestas que el 45% de las jóvenes que lo denuncian conviven con ambos padres y son mayoritariamente de origen español. Las edades con las que se identifica a los agresores van desde los 12 a los 30 años.


Mata se muestra optimista en cuanto al funcionamiento de las campañas publicitarias. Los organismos nacionales encargados del asunto reciben aproximadamente 1.000 llamadas diarias. Más de 700 provienen de la Comunidad de Madrid.


El servicio telefónico 016 comenzó a funcionar en el año 2007. Ofrece información y asesoramiento jurídico de manera gratuita. Para garantizar la seguridad de las víctimas no queda registrado en las facturas. Trabaja todos los días, 24 horas y se puede recabar información sobre centros de acogida, ayudas económicas y psicológicas y demás recursos disponibles.