Leemos en el diario digital catalán Nació Digital.cat, haciéndose eco de lo que decía la cadena televisiva americana NBC, que el abogado Mattew Gregory McLaughlin, de Orange (California), registró a finales de febrero una proposición de Ley contra la homosexualidad en la oficina del Fiscal General del Estado. La cadena NBC explica que McLaughlin incluye en su proyecto la pena de muerte contra homosexuales y lesbianas, así como inhabilitarlos para cargos públicos.

La propuesta se titula "Suspensión de los actos sodomitas", y entre sus delirantes propuestas, que no tienen nada que envidiar a las que Estado Islámico pregona (como lanzar a los gays desde lo alto de una torre) o a los homófobos del FN francés, incluye considerar ilegal defender los derechos de gays y lesbianas ante menores de edad, que él califica de "propaganda sodomita", y que deberían castigarse con multas de un millón de dólares o diez años de cárcel.

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El abogado tuvo que pagar la cláusula obligatoria de 200 dólares para que su proposición de Ley fuera aceptada, y hay un plazo de 30 días para que el Secretario de Justicia publique un resumen de la misma, de acuerdo con la legislación californiana.

Aunque él sabe perfectamente que todo este texto es inconstitucional, está seguro de poder conseguir 366.000 firmas, aproximadamente un 5% del total de votos que hubo en las anteriores elecciones estatales para elegir al Gobernador, para que sea votada en las elecciones estatales del año que viene.

La organización política California Legislative LGBT Caucus ha presentado denuncia el 10 de marzo contra McLaughlin, alegando que viola varios requisitos de la Abogacía del Estado, entre ellos el que exige actuar de manera "moral", y que su escrito incita al odio, además de que es totalmente inconstitucional.

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La forma de ejecución que propone este hombre contra gays y lesbianas es "condenarlos a muerte con un tiro en la cabeza", aparte lo indicado anteriormente, lo que es prueba clara para los defensores de los derechos de ellos de que él no sólo predica el odio, la privación de derechos y la cárcel, sino también el asesinato, algo que no cabe ni en la Constitución de los Estados Unidos ni en la del Estado de California.