El Ministerio de Justicia y la Federación de Comunidades Budistas de España ha firmado hoy un protocolo funerario especifico para los para los practicantes del Budismo Vajrayana que residan en España.

Este acuerdo facilita a los practicantes de este linaje del budismo tibetano, residentes en el país, un tratamiento específico del cuerpo físico tras el fallecimiento y también permite la normalización del Budismo en la sociedad Española.

Pero lo que realmente os estaréis preguntando es cual es el ritual y el procedimiento físico que se le da a un cuerpo fallecido. En el Tíbet se realiza un entierro celestial que consiste en seccionar el cadáver en lugares específicos y colocarlo en la cima de una montaña exponiéndolo a los elementos y animales, especialmente a las aves de presa.

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Existen lugares específicos para la preparación y ejecución del ritual, de acuerdo a las tradiciones Budistas. En el Tíbet la práctica es conocida como "Jhator", que significa literalmente "dar almas a las aves".

El budismo en España tiene una corta historia, aunque su reconocimiento como religión de notorio arraigo consta desde 2007. Esta reconocimiento supone su equiparación con las religiones de mayor implantación a efectos jurídicos, políticos y administrativos. La mayor parte de las tradiciones budistas están representadas frente al Estado por la Federación de Comunidades Budistas de España, pero hasta ahora la tradición que para los prácticamente tanto significado tiene no se ha llevado a cabo en España ya que puede suponer un ritual un tanto violento para las personas que no tienen esa ideología religiosa.

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A partir de este acuerdo se pretende normalizar este ritual para que los practicantes tengan el derecho de practicar su religión en todos los aspectos. Se calcula que en España hay aproximadamente uno 40000 budistas registrados en los centros de estudio, unos 65000 practicantes y sumando quienes simpatizan con el budismo su numero alcanzaría los 300000. En España hay 74 entidades religiosas budistas inscritas en el Registro del Ministerio de Justicia, que cuentan con 136 lugares de culto y meditación a los que acuden miles de practicantes.