El Hospital Central de Asturias (HUCA) ha suspendido por primera vez en más de diez años las operaciones programadas por falta de unidades de hematíes. Lo mismo ha ocurrdo con los hospitales de Cabueñes en Gijón y Álvarez-Buylla en Mieres.

En el transcurso del año 2015, la demanda de sangre por parte de los hospitales ha aumentado un 10% en comparación con el año anterior. Las causas de este incremento se deben a varios motivos entre los que se encuentran un aumento en las operaciones programadas para intentar acelerar las listas de espera y la escasez de sangre, en especial la del grupo cero positivo (0+) que es la más demandada por su funcionalidad.

Para la Organización Mundial de la Salud, España no alcanza el mínimo recomendado que se encuentra entre los 40 dadores de sangre por cada 1.000 habitantes. El Centro de Transfusión de la Comunidad de Madrid ha gestionado a lo largo del 2014, 220.282 donaciones. Es importante mencionar que Madrid tiene cerca de 6.500.000 de habitantes.

En febrero del año pasado, más de 100 trabajadores del citado centro mantuvieron un encierro voluntario contra la que llamaron “privatización” de la donación de sangre. Pocos días antes, la Comunidad de Madrid y la Cruz Roja española firmaban un convenio que establecía la división de tareas en esta materia. El acuerdo concedía a la Comunidad de Madrid las tareas de procesado y análisis de las unidades de sangre, así como el almacenaje y distribución de los derivados hematológicos a todos los hospitales de la región, gestionando la captación de donantes en los hospitales madrileños. Por su parte la ONG que lleva más de 53 años concientizando sobre la donación gratuita y voluntaria se responsabilizaba de atraer donantes mediante las unidades móviles cedidas por el propio ayuntamiento.

El motivo que levantó las sospechas y el enojo de los trabajadores sanitarios fue el precio adjudicado al acto. La Comunidad de Madrid abona (el contrato aún está vigente) a la Cruz Roja por cada bolsa de sangre entregada 67€.

Ambas partes explicaron detalladamente los motivos de tal presupuesto, afirmando que no existía lucro alguno y que el monto fijado solo cubría los gastos de combustible y personal. Como suele pasar en estos casos, hubo una pequeña caída en el número de donantes que las campañas y la acción de la Cruz Roja logró revertir para fines del 2014.

La falta de claridad ante un tema tan delicado repercute socialmente tiñendo de sospechas un acto de generosa voluntad. Por cada donante se salvan cuatro vidas ya que en el procedimiento se extraen glóbulos rojos, plaquetas, factores de coagulación y plasma. Ante la duda es aconsejable acudir a hospitales y centros Públicos que reciban donaciones de sangre. #Crisis