La guerra entre la presentadora de 35 años Patricia Conde y su ex pareja Carlos Seguí, que se separaron hace un año, tras un corto matrimonio que ha durado 18 meses, no ha hecho más que empezar. En el próximo juicio se decidirá el reparto de bienes y la pensión compensatoria.

Sobre la custodia, Lucas, que el mes de mayo cumplirá dos años, todavía no hay resolución definitiva, y por la que Carlos Seguí está luchando, debido a que Patricia Conde recurrió la sentencia por la que acusaba de maltrato psicológico a su exmarido, ya que en un primer momento es favorable a Seguí.

Las batallas en los tribunales han sido habituales entre la expareja, la presentadora ha sido a su vez acusada por presunto delito de revelación de secretos, al presentar como prueba contra su exmarido una información obtenida de "forma dudosa desde un punto de vista ético y moral" (correos mantenido entre Seguí con sus abogados, acceso a cuentas bancarias…) , probablemente con la finalidad de obtener información sobre ingresos económicos de su exmarido de cara a solicitar la pensión de manutención.

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La pareja se separó cuando Lucas solo contaba con dos meses de edad, y desde entonces la presentadora es quien tiene la custodia legal de su hijo, mientras que su exmarido Carlos Seguí, que reside en Palma de Mallorca, tiene establecido un determinado régimen de visitas de dos fines de semanas al mes que al parecer considera insuficiente.

Lo que parece más que evidente es que la actriz está dispuesta a todo por ganar la batalla judicial a su exmarido, y no ha dudado en denunciarlo en los juzgados por maltrato psicológico y de abandono del hogar, del que se ha publicado un auto en el que se ha dictaminado que Patricia no ha sido víctima de malos tratos psicológicos, sentencia que la actriz ha recurrido.

Son varias las estrategias que ha puesto en práctica para ganar tiempo, la presentadora no acudió al juicio por la custodia de su hijo por motivos laborales y en Instagram publicó que estaba de vacaciones.

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Esperemos que dejen finalmente a un lado sus diferencias y logren un acuerdo que beneficie al pequeño Lucas. Este culebrón recuerda al protagonizado por Paulina Rubio y Colate en los tribunale  por la manutención del hijo de ambos.