El mundo de las redes sociales está hoy en día al alcance de cualquiera y, una vez más, queda constatado que hay que mantener prudencia con lo que se dice en ellas. Que se lo pregunten si no a Cella, una mujer residente en Texas que buscaba empleo y que tras encontrarlo fue inmediatamente despedida vía Twitter por incurrir en el error de no medir sus palabras en la propia red social. Todo esto antes de que la joven pudiera presentarse siquiera a su primer día de trabajo. 

Cella buscaba empleo en una pizzería de su ciudad, en la que terminó siendo seleccionada para formar parte del personal. Una buena noticia si nos ajustamos a los tiempos que corren, pero la americana lo lanzó todo por la borda tras hacer público el siguiente mensaje en su perfil de Twitter: "Ew (palabra que denota repudio e insastifacción), mañana empiezo en este trabajo de mierd*". Un mensaje absolutamente desprovisto de motivación, sin lugar a dudas.

El improperio ya estaba dicho y, pese a que siempre cabe la opción de eliminarlo, Cella no lo estimó apropiado y el mensaje siguió circulando. Lo que seguramente no se esperaba ni por asomo que pudiese suceder le terminó estampando en la cara. Sus controvertidas palabras llegaron a ojos de algunos, incluido a los de quien iba a ser su jefe, Robert Waple, que procedió a despedir a su futura trabajadora por la red social respondiéndole al día siguiente: "No, ¡tú no empiezas hoy este trabajo de mierd*! ¡Te acabo de despedir! ¡Que tengas suerte en tu vida sin dinero ni trabajo!"

Presa del desconcierto, Cella se puso en contacto con la pizzería para comprobar que lo que Waple le comunicó iba en serio. Y no había truco, así fue. Su contrato quedó anulado sin haber asistido a su primer día laboral, noticia que le corroboró uno de los encargados del local. Su inocente acometida de sinceridad explícita le jugó la peor de las pasadas.

Sin embargo, la historia entre ambos protagonistas no terminó ahí. Cella decidió enviarle una fotografía cargada de sorna a Waple en la que aparecía un personaje animado arrojando dinero y añadió: "Esta soy yo". La decisión del jefe de la pizzería no pareció suponerle un drama a la americana, ya que anteriormente se encargó ella misma de extenderla por la red social. Una anécdota que ha trascendido en el New York Daily News y que nos vuelve a alertar acerca del uso de estas herramientas. La expresión es libre, pero también puede salir cara. #Estados Unidos #Redes Sociales