La trilogía de 50 sombras de Grey fue una de las historias que llegó a más lectores y que tuvo una mayor repercusión entre los consumidores de literatura, tanto para los que ya conocían la novela erótica como para los que decidieron aventurarse a engancharse a libros diferentes a los que leían de normal. La película ha sido muy esperada por los que leyeron los libros y querían ver sus imaginaciones en pantalla y por aquellos que sentían curiosidad pero no eran aficionados a la lectura.

El éxito en taquillas que iba a tener el filme era algo que todo el mundo sabía, y así ha sido. La parte negativa de todo esto es que esta historia ha hecho que muchas personas quieran cambiar su modo de ser o sus prácticas íntimas sin conocer el mundo en el que se mueve el señor Grey como se tiene que conocer antes de poner en marcha ciertas actividades. Ha salido a la luz la primera noticia como consecuencia de intentar imitar alguna escena de la película: una mujer alemana ha muerto tras tratar de montar una situación parecida a lo que vio en la película. Después de 123 azotes, su marido acabó con su vida, inconscientemente. Imagínense cómo cambió la situación de estar intentando sentir placer a acabar en cuidados intensivos y acabar falleciendo.

Por mucho que un libro nos guste, no podemos dejar que la ficción supere a la realidad, ni pensar de repente que nuestra pareja tiene que ser el señor o la señora Grey, porque, quien se ha leído el libro y no solo ha visto la película, sabe cómo ha llegado él hasta la situación en la que vive, y esta es de todo menos agradable... Se dice que Cincuenta sombras de Grey va a ser motivo de ruptura de una gran cantidad de parejas por hacerse unas expectativas que no coinciden con nuestra realidad. La película se ha estrenado hace menos de dos semanas y ya ha llegado a nuestros oídos el primer accidente grave, que seguro que ha sido el caso más extremo, pero no creemos que haya sido la primera pareja a la que se le haya pasado por la cabeza tratar de imitar alguna escena... #Cine