Coincidiendo con que en escasos días se cumplirá el sexto aniversario de la muerte de la joven sevillana Marta del Castillo, hallada asesinada el 24 de enero del 2009, una nueva búsqueda de sus restos se inicia en estos días, a pesar de haber peinado en innumerables ocasiones la zona a rastrear en la localidad de Camas.

La familia nunca ha abandonado su búsqueda del cadáver y como ellos bien afirman, se han visto muy respaldados por los agentes de la ley en cada uno de los intentos por hallar lo que quede de la joven asesinada. Mientras, los asesinos reconocidos de Marta y desde su muerte, siguen sin desvelar el emplazamiento del cuerpo, y variando los hechos en cada declaración. Han sido a lo largo de estos años de búsquedas, varias las opciones que han declarado y muchos los rastreos llevados a cabo por la policía en cada lugar señalado por sus asesinos, sin llegar a buen puerto. Siempre ha sido un fracaso continuado.

Ahora, el abuelo incansable de la joven agradece que hoy que se empiecen de nuevo a retomar las búsquedas en la escombrera de Camas por parte de la Policía Nacional. Hay nuevas esperanzas de encontrar algo, por ser un sitio idóneo para hacer desaparecer un cuerpo, al ser un lugar transitado de paso hacia la casa del asesino Miguel Carcaño, según informan las fuentes de Europa Press.

¿Cesará ya la búsqueda, siendo este el lugar perpretado para hacer desaparecer a la joven?, o solamente será otra intentona desesperada de una familia sumida en la desesperación. ¿Es desmedida la situación de invertir e invertir tanto dinero en movilizar a todo lo que conlleva, siendo que hay más familias en las mismas condiciones o incluso peores?

Esto daría para otro debate exhaustivo, pues tenemos casos de niños desaparecidos como los casos de Jeremy en Canarias y tantos y tantos más... Desde aquí, deseo que todo acabe con un final, no feliz, pues una muerte injustificada nunca deriva en nada bueno, pero sí feliz, en el aspecto de que sus familiares, encuentren ese descanso buscado y puedan dar sepultura a su hija. Lo deseo de todo corazón. ¡Ánimo familia Castillo!