De nada les ha servido a José Chaparro Castaño y Mercadona, el recurso de casación presentado ante la Sala Segunda de lo Penal, del Tribunal Supremo, donde se juzga a este individuo, por delitos de agresión y acoso sexual.

Chaparro Castaño, antiguo responsable de planta de uno de los laberínticos establecimientos de más expansión en España, fue acusado de acoso sexual a dos empleadas que lo ocultaron durante mucho tiempo por temor a perder su puesto de trabajo. Chaparro es condenado por la Audiencia Provincial de Valencia por los delitos de acoso y agresión sexual y pasará una larga temporada a la sombra. El recurso de casación no ha sido considerado por el Tribunal Supremo que, considera a Mercadona como "responsable civil subsidiaria" al no haber ejercido ningún tipo de control sobre Chaparro y lo que estaba aconteciendo en uno de los establecimientos de Valencia.

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Es por ello que, el acosador sexual y la responsable civil, Mercadona, habrán de indemnizar con 75 mil euros a cada una de las mujeres por "daños psíquicos y morales". Y, aunque el dinero ayude, me temo que estas dos personas, tardarán bastante tiempo en reponerse cuando, durante tanto tiempo sufrieron, en el más absoluto silencio las constantes propuestas sexuales de Chaparro que se extendían a ofrecer sexo a clientes con el objetivo de incrementar las ventas. 

Dos años y ocho meses de cárcel, le costarán a Chaparro los tres delitos por los que le condena la Audiencia Provincial de Valencia: "dos, de acoso sexual y uno de agresión sexual". El calvario sufrido de estas dos empleadas que, con toda seguridad, afectó directamente a sus relaciones familiares y, seguramente, estos delitos de sexo en los ámbitos laborales, no será nada más que uno de los centenares que se vendrán dando en España.

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Y es que la crisis da para mucho. 

De cualquier modo, Chaparro sigue exhibiendo en las redes su perfil profesional, de algún modo será, para cuando salga de la cárcel. Aunque, tras este escándalo sexual, no le será nada fácil retomar su vida laboral.  #Violencia de género