El pasado martes 27 de enero, setenta años después, se recuerdó la liberación por parte de las tropas rusas, de los prisioneros en Auschwitz. Un total de 40 representantes de todos los países se han dado cita en Polonia para rememorar ese día. También a la cita, acudieron unos 300 supervivientes, que no han querido pasar por alto los actos llevados a cabo en este día. Un antes y un después marcó el mundo el campo de concentración de Auschwitz. Francia, España y Ucrania entre otros se han unido a los actos del día de hoy sin diferencias políticas ni de ningún ámbito. Tan solo la unión ante el repudio a los actos allí acontecidos.

Más de un millón de personas fueron asesinados entre sus vallas por los nazis. Cámaras de gas, fusilamientos e incluso la hambruna, convirtió aquél sitio en el mayor campo de exterminación alemán bajo el mandato nazi. Muchos de los supervivientes, no han acudido al lugar, por no querer recordar aquello que no pueden olvidar. Otros, ya muy mayores, han querido acudir para dar su apoyo, a todos aquellos que no corrieron la misma suerte que ellos. 

Tras una celebración de recuerdo a las víctimas, todos, mandatarios, supervivientes y todo aquél que ha acudido hoy al lugar, han emprendido a caminar para dirigirse a ese antro de muerte y destrucción. Velas encendidas se han depositado en muestra de condolencia en este día, dentro de lo que cabe, de júbilo, pues las tropas rusas liberaron en este día a los que seguían vivos. Pocos fueron estos.

Auschwitz es ahora un museo para dar a conocer al mundo y las nuevas generaciones, lo que allí acaeció. Los crematorios donde cada día, miles de personas, hombres, mujeres y niños, ardían. Las salas donde les despojaban de todo y las cámaras de gas donde cometían sus barbaries los alemanes del régimen de Hitler. Acto muy emotivo en el que nadie se ha sentido indiferente y en el que una falta ha sido clara. La del presidente de Rusia, Vladímir Putin que alegó no poder acudir por problemas de agenda, aunque todo parece hacer creer, que la real causa sea la situación por la que atraviesan Ucrania y el país del Kremlin.