La gran empresa de comida rápida en todo el mundo, McDonald's, ha expresado su indignación por lo ocurrido. El guardia de seguridad que fue responsable de detener a dos hombres besándose en uno de sus restaurantes ya nunca va a trabajar para ellos de nuevo, puesto que se trata de un claro caso de homofobia.

Mateo Dummigan estaba dando a otro hombre un "beso en los labios" cuando un miembro del personal de una sucursal en Leicester le dijo que se detuviera. El guardia dijo que ambos estaban haciendo a otros clientes "sentir incómodos". Cuando Mateo preguntó al portero si estaría bien si un hombre y una mujer se besaran en el local ante los demás clientes, el guardia de seguridad respondió que "sí".

"No es aceptable. He estado fuera y aceptado por lo que soy desde que tenía 16 años", dijo Mateo. "Uno no espera que esto cuando sea legal para que yo adopte, me pueda casar y divorciarme. Nunca me he sentido tan pequeño, como me está haciendo sentir la sociedad en mi vida."

Aún así, el cliente de 23 años de edad, dijo que no quería que el guardia de seguridad perdiese su trabajo."Lo principal que quiero de esto es que el guardia vuelva a su trabajo, después de tomar clases en algún tipo de formación sobre la diversidad y la igualdad", expresó.

Desde McDonald han comunicado que están "muy arrepentidos" por lo sucedido. "La discriminación de esta naturaleza es totalmente inaceptable y no, en modo alguno, tolerada por McDonald." Paul Fitzgerald, representante del centro de Lesbianas Gay, Bisexual y Transgénero de Leicester, dijo que casos como este son bastante comunes por desgracia, pero no cree que McDonald sea el culpable.

"Hemos escuchado que la gente está planeando una serie de manifestaciones en las tiendas de McDonald," dijo. "Sugiero que no es lo mejor, puesto que la desigualdad es a lo largo y ancho del Reino Unido en todos nuestros servicios. "Tenemos mucho trabajo por hacer. Las mentalidad y las actitudes sociales no necesariamente van de la mano. Tenemos que seguir trabajando en ello."