Sentir indefensión es una sensación que produce mucha frustración y malestar, hoy día es fácil verlo ante situaciones en las que creemos que no hay nada que podamos hacer para solucionarlas, como puede ser el tema del empleo, la pareja, situación económica, trámites burocráticos, etc.

Este concepto fue creado y ampliamente estudiado por el famoso psicólogo estadounidense Martin Seligman. Explica cómo la sensación de indefensión puede ser aprendida, ante una situación en la que una persona se ha visto desprovista de los recursos necesarios para afrontarla y darle solución, considerando y experimentando que haga lo que haga no va a obtener los resultados que necesita.

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Esta indefensión se produce en muchas ocasiones a lo largo de nuestras vidas, el problema es llegar a generalizar esta sensación y frustración, bajo la creencia de que hagamos lo que hagamos las circunstancias no cambiarán. Esta frustración y aceptación de las situaciones negativas que vivimos con malestar se convierten en depresión, puesto que no existe la ilusión ni motivación suficiente como para disponer de los recursos que necesitaría para solucionar dichas situaciones, ejemplos como:

  • Un examen que se nos resiste y necesitamos aprobar.
  • Mantener una relación de pareja insatisfactoria.
  • Estar desempleado y tener que afrontar una hipoteca.

Éstas son situaciones que requieren de mucha energía y motivación, y por lo tanto de recursos suficientes para llegar a darles solución.

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Cuando se ha aprendido a actuar en estas circunstancias con indefensión, por las experiencias negativas que hayan podido suceder, es entonces cuando nos paralizamos, dejamos de actuar, y nos sentimos por lo tanto incapaces de ayudarnos y salir de la situación que supone un continuo malestar.

La total indefensión se ve mucho en nuestros días, debido a la frustración que produce intentar una y otra vez obtener algo que necesitamos y queremos alcanzar para conseguir cierto bienestar, y cada vez son más las barreras con las que nos encontramos. Esta sensación, cuando se establece, lleva al derrumbamiento, el abatimiento, y difícilmente se puede abandonar este estado, sino es con ayuda, apoyo y sintiendo de nuevo que de alguna manera podemos retomar el control por cambiar de actitud, la situación y las circunstancias.