Todos los años la revista especializada en medicina "The British Medical Journal", por las fechas de Navidad hace público un artículo relacionado con estudios rigurosos y verdaderos sobre la estupidez humana y en tono de #Humor. Este año se han decantado por los Premios Darwin, que se otorgan anualmente a las personas que han muerto de forma bastante ridícula o estúpida y que no hayan dejado descendencia. Estos informes pueden herir la sensibilidad de algunos, pero son relatados con guasa e irónicamente.

Según los investigadores de los mencionados Premios, son más los hombres que reciben este premio póstumo que las mujeres.

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Hay en total 433 nominaciones al Premio Darwin, de los cuales se comprobó la veracidad de 332 incidentes, luego también fueron descartados 14 casos pertenecientes a parejas, quedando de esta manera 318 nominados, repartidos entre 232 hombres y sólo 36 mujeres, con esto concluyen los investigadores que hay más hombres idiotas que mujeres.

Los hombres tienen una mayor inclinación a tomar riesgos innecesarios, debido quizás a su necesidad de alardear para conseguir el aprecio masculino de sus amigos. Para seguir probando la "Teoría del Macho Idiota", los investigadores tendrán que seguir realizando más estudios al respecto. Estas fiestas navideñas son el momento oportuno para seguir recaudando pistas sobre la estupidez entre hombres y mujeres, estén estos con unas copitas de más o no.

Uno de los hombres que recibió el premio Darwin fue uno que compró un lápiz espía que en realidad era una pistola, fue y se la mostró a sus amigos pero ellos no le creyeron y para no quedar como mentiroso se puso el lápiz en la sien y disparó, con el resultado obvio de su muerte.

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Otro premio lo obtuvo un terrorista envió una carta bomba pero no se dio cuenta de que la cantidad de sellos era insuficiente y correos se la devolvió (¡habrá puesto también el remitente!) y el muy tonto no se dio tampoco cuenta de que era su propia carta, la abrió y le explotó en la cara.

Otro de los merecedores del Premio Darwin, fue un hombre que fue a trabajar con una mini excavadora a demoler un edificio de aparcamientos, con la excavadora fue derribando los soportes de las columnas hasta que al final al derribar las ultimas columnas, el edificio se le vino abajo aplastándolo a él y a su excavadora.

Uno de los últimos galardones de este año se lo llevaron dos chicos de Kenia. Querían hacerse un "selfie" con un elefante salvaje, al tocarle la trompa el animal se asustó y los mató a los dos.