Desde que se instaló la #Crisis aquí en España y por todas las partes del mundo, se conocen muchos los casos de separaciones y divorcios. Antes era un hecho que cuando un matrimonio se divorciaba, todos los puntos iban encaminados a la madre, sin necesidad de pensar mucho, aunque la madre fuera de lo peor (que es raro un caso así). Ya se sabía que la madre iba a ganar la custodia, teniendo el padre que visitar a su hijo cada 15 días, o según lo que fuera conveniente para Juez. Eso para el niño era un lío, sobretodo si el chaval era menor de 12 años, ya que la criatura quiere a ambos y llega un momento que se tiene que repartir y la verdad, no es muy agradable ver cómo un niño cada cierto tiempo tiene que acudir a un sitio.

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Gracias a Dios, han cambiado las cosas y ahora los niños tienen el derecho a declarar, viendo así el Juez qué importante es su testimonio para, de esta manera, que la custodia quede entre los padres, es decir, custodia compartida. Así el niño no se hace un lío para estar cada 15 o 20 días con un miembro; "ahora con mi madre" o "vaya, me tengo que ir con mi papá", es mejor así, si se reparte la custodia, es mucho mejor y, de esa forma, no hay enredos ni malentendidos y el padre o la madre puede ir a ver a su hijo o hijos cuando quiera, es decir, cuando el tiempo y su trabajo se lo permitan de visitar a su hijo sin ningún tipo de complicación.

¿Realmente la crisis es la culpable de tantos desastres matrimoniales? ¿Será la causante de tantos divorcios? Tal vez y si no fallan los cálculos, pienso que sí, que la crisis ha sido la detonante de tantos destrozos familiares y ahora, basta con un suspirito para que la pareja se rompa y se diga que ya no es posible continuar así, llevando consigo al divorcio sin ninguna solución alternativa.

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Nada más nacemos ya somos un poco complicados y basta estar con alguien más para decir que ya es imposible, que no se puede y que lo mejor es que cada cual tome su camino y, por desgracia, son muchos los casos de disolución familiar y quién paga los platos rotos son los chavales. Pero ahora, como existe la custodia repartida, las cosas funcionarán mucho mejor.