Valica Costea, de 10 años, es una niña de etnia gitana, ha contado en el parlamento europeo que cada día va al colegio desde su poblado del Gallinero en las afueras de Madrid. Tiene una hermana mayor que tuvo que dejar de ir a la escuela para poder cuidar a sus 11 hermanos en su casa, situada en el poblado.
Valica dice que está estudiando para que en un futuro pueda entrar a la universidad a la carrera de veterinaria. Sin embargo, la alta tasa de abandono de estudiantes de su edad en su poblado, hace que sea muy difícil que ella pueda cumplir ese sueño que tiene de poder terminar los estudios de veterinaria.

El 64% de los estudiantes de entre 12 y 14 años, acaban abandonando sus estudios de secundaria a causa de una política de integración, y sobre todo, por los recortes en la educación pública, según algunos estudios.

Varios colectivos de etnia gitana han acudido al parlamento europeo para exigir una política europea en favor de la integración, y un mayor esfuerzo de las administraciones en la mejora de las condiciones de estudios. En el día de los derechos humanos, la activista afgana Malala Yousafzai  de 17 años, recibía el Nobel de la Paz junto con el activista de Derechos Humanos de origen indio, Kailash Satyarthi, y recordaba su lucha para que ningún niño o niña en el mundo se quede sin una educación, esta lucha casi le costó la vida en Afganistán hace unos años.

Valica Costea no debería ser una excepción en este grupo de personas, si no el inicio para que todos los niños de su etnia tengan la posibilidad de tener estudios como cualquier niño en esta sociedad. Cuenta Valica que en su poblado hay mucha pobreza y suciedad. El índice de gente pobre sobrepasa el 90% de la población en el Gallinero, en las afueras de Madrid, según un informa de Save the Children y la Universidad Pontificia Comillas.

La niña gitana cuenta que 5 de sus hermanos no van al colegio; dos de ellos son bebés y otros dos no quieren ir porque tiene mucho miedo. La mayor es la que tiene que cuidarlos. #Unión Europea