Uber, la aplicación basada en las plataformas #Android e iOS, de #Apple, que ofrece servicios de transporte para el público realizado por vehículos particulares, en los cuáles se abona una parte del consumo de combustible, siendo un sistema más económico que el uso de los taxis, estaba funcionando en Barcelona desde la primavera y en Madrid inició el servicio en septiembre, y provocó que fuera presentada una demanda por la Asociación Madrileña del Taxi, el 7 de octubre, un mes después de empezar a funcionar en la capital española. Esta demanda fue aceptada y acaba de ser suspendida cautelarmente su actividad por el Juzgado de lo Mercantil nº2 de Madrid.

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La medida declara ilegal este tipo de servicios y lo prohíbe sin posibilidad de admisión de recurso en su contra, según el juez Andrés Sánchez Magro por estar produciendo un "daño inmediato" al colectivo de taxistas y que los conductores contratados para transportar pasajeros carecen de autorización administrativa que les permita desarrollar la labor que llevan a cabo, incurriendo en una falta de "competencia desleal".

La suspensión cautelar es a nivel nacional, a pesar de que se encuentra en trámites otra demanda similar presentada en el Juzgado de lo Mercantil nº3 de Barcelona por la Asociación Profesional Élite Taxi, que ha acusado a esta aplicación de fraude al anunciarse como "economía colaborativa" cuando en realidad se trata de "economía sumergida", como ha declarado el abogado que les representa.

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Un punto que ha tenido en cuenta el juez Sánchez Magro ha sido que la empresa estadounidense Uber está desarrollando su actividad económica desde Delaware, EEUU, un paraíso fiscal que podría hacer válida la suposición de que esté situada al margen de las leyes europeas y españolas, al comprobar la deliberada opacidad de sus cuentas.

La empresa está valorando si va a apelar este procedimiento judicial que califica de "repentino e inusual", aunque en España va a ser complicado que vuelvan a reanudar sus actividades, al menos a corto plazo, y aún tendrá que esperar a ver el fallo del juez de Barcelona. La suspensión dictada por el juez amplía su efecto al prohibir no solamente la adjudicación del servicio de transporte a través de Uberpop por su página web o por las plataformas digitales Android e iOS sino que también alcanza a las operadoras de telecomunicaciones, a las que se les ha solicitado la suspensión de todo servicio equivalente a Uber así como el acceso a los mismos a través de sus redes y el alojamiento y transmisión de datos de estas aplicaciones.

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Asimismo, se ha solicitado la suspensión del pago electrónico de este tipo de servicios a través las distintas entidades que se dedican a estas transacciones económicas.

En Holanda fue prohibida esta actividad el lunes pasado, aunque Uber ha comunicado que no dejará de funcionar a pesar de las multas que le puedan ser impuestas, que serían de hasta 100.000 euros para la empresa y de 40.000 para los conductores que presten el servicio. Rn Nueva Delhi se prohibió también, pero en este caso fue motivado por un presunto caso de violación de una joven por el conductor del vehículo.

Uber se encuentra presente en más de 200 ciudades en los 45 países, y en la mayoría la tiene enfrentada contra los taxistas o las autoridades por los motivos que ha alegado el juez Sánchez Magro. De momento ha sido legalmente suspendida en la ciudad de Portland (Oregon), el estado de Nevada, Holanda, Nueva Delhi y en Thailandia. Y ahora, de modo cautelar, en España. #Trasporte publico