Según ha informado la Generalitat, la Consejería de Sanidad de la Comunidad Valenciana ha puesto en marcha un borrador en el que se redacta un protocolo de actuación en colegios frente a casos de #Niños con este trastorno. La Consejera de Educación, María José Català, pretende que con este protocolo los docentes sepan cómo actuar si se les presenta el caso, así como aprender a diferenciar los distintos grados del trastorno y qué conducta seguir para corregirlo.

Esta medida se realiza en respuesta a las numerosas llamadas de atención que ha recibido la Consejería de mano de padres cuyos hijos sufren el trastorno y que no son debidamente ayudados por los maestros en sus respectivos colegios.

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Así, el protocolo debe estar redactado en unos meses, y tras estar revisado por un equipo médico especializado en la materia, llevarlo a cabo y que éste pueda ser aplicado si los docentes sospechan un caso de TDAH en sus aulas.

Todo ello pretende dar una visión psicopedagógica del trastorno al maestro, de modo que desde el momento que sospeche y detecte un caso en uno de sus alumnos, el maestro sea capaz de atender y elaborar nuevas estrategias educativas enfocadas al alumno con dicho trastorno.

El Trastorno por déficit de atención e hiperactividad se considera un síndrome conductual que pertenece al ámbito de la Psiquiatría Infantil. Es un trastorno con alta prevalencia debido a que entre un 5 – 10% de la población infantil está afectada. Su incidencia se aumenta tres veces en el caso de los varones y representa entre el 30-40% de las consultas psiquiátricas infanto-juveniles.

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El trastorno se presenta con síntomas bastante vistosos como distracción moderada o grave, inestabilidad emocional, conductas compulsivas e inquietud motora (el niño no es capaz de estar sentado en un lugar durante un corto espacio de tiempo o de manera frecuente deja las cosas que realiza “a medias”).

Todo ello lleva al niño a que establezca relaciones de amistad de corta duración, a disminuir de forma significativa su rendimiento académico, síntomas depresivos e, incluso, se ha asociado a que un 50% de los casos de TDAH que no han sido tratados en el niño desarrollen una dependencia alcohólica en la edad adulta.