Hace unos días la sobrina de Isabel Pantoja, Anabel, fue a visitarla a la cárcel de Alcalá de Guadaira. Tras ver continuamente cómo se trata a las tonadilleras en los programas de Tele 5, "Sálvame" y "El programa de Ana Rosa Quintana", Anabel Pantoja, ha decidido presentar una demanda ante la Defensora del Pueblo. No está sola en esta singular aventura. La denuncia la firman también Raquel Bollo (gran defensora de Isabel Pantoja en todos los programas de #Televisión) y sus hijos: Kiko Rivera y Chabelita. La portavoz de la Defensora del Pueblo, ha instado a Anabel, a que lleve su demanda a los tribunales.

¿Qué ha pasado para que se produzca este hecho? Sabemos que Isabel Pantoja lleva pasándolo mal desde días antes de entrar en prisión.

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Ninguna mujer estaría encantada de pasar una estancia en la cárcel. Y eso que se dice que la tonadillera está muy bien vista dentro de la prisión. No es como las otras presas. Las reclusas que comparten techo con ella dicen que a ella se la trata mucho mejor, y que recibe favoritismos. No es una reclusa más . El cambio de colchón de la celda por uno nuevo sólo fue el primer indicio de que la estancia de Isabel Pantoja iba a dar mucho que hablar. No contento con esto, también se le pintó la celda y además se le hizo una limpieza exhaustiva. Otro hecho que ha desatado las iras de las reclusas fue el vis a vis con su familia, a escondidas y en día laboral, para que ninguna cámara de televisión captara imágenes. Todo para buscar la máxima comodidad de la cantante, y que intente llevar lo mejor posible su estancia en Alcalá de Guadaira.

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Estos favoritismos, están pasándole factura a Isabel porque las reclusas piden lo mismo que a ella.

¿Qué tiene que decir a todo esto la directora de la penitenciaría? ¿Se le debe amonestar por no ejercer la igualdad entre todas las reclusas?. Demostrando que efectivamente está favoreciendo a la cantante, sin duda, debería ser amonestada, porque todas las reclusas, ya sean famosas o no, ricas o pobres, están bajo el mismo techo, por lo que deberían ser tratadas en igualdad de derechos y deberes. Mientras se siga favoreciendo a Isabel este cuento no terminará nunca. Veremos qué pasan los siguientes meses de la tonadillera en la cárcel.