En la capital francesa se va a prohibir Uber por considerarlo competencia desleal, no disponer de permisos para transportar pasajeros y no respetar los derechos de los taxistas. Francia es el segundo país done más se ha expandido este servicio de transporte público por parte de conductores particulares. Está presente en París, Lyon, Lille y la Costa Azul, y aunque ha sido amenazado en varias ocasiones de ser prohibido completamente en todo el territorio francés por todas las irregularidades antes descritas, sigue creciendo y haciéndose más presente entre los franceses.

Esta actividad, que está al alcance de todo aquél que disponga de un smartphone con Android o iOS, recientemente fue prohibida en Madrid por un juez, así como en Holanda y Thailandia, y en la ciudad india de Nueva Delhi fue suspendida tras producirse la violación de una chica por parte de uno de los conductores asociados a esta aplicación. Y en Barcelona tiene interpuesta una demanda que puede que acabe también con la suspensión de todas sus actividades en la ciudad catalana.

La noticia de la prohibición de Uber ha sido dada a conocer por el Gobierno francés, y entrará en vigor a partir del 1 de enero del próximo año. Fue el portavoz del Ministerio del Interior, Pierre-Henry Brandet, el que lo calificó, además de ilegal, de servicio de alto riesgo por el peligro que conlleva para los usuarios que contratan sus servicios por carecer de los permisos necesarios para transportar pasajeros y los cursos correspondientes. Brandet anunció que la nueva ley que regula y reglamenta la profesión del transporte público, específicamente la del taxi y los turismos con chófer, es más exigente todavía con este tipo de empresas, y que entrará en vigos a partir del próximo 1 de enero. Asimismo quiso recordar que existe una pena de 300.000 euros de multa y hasta dos años de cárcel por poner en contacto a clientes particulares con conductores que incumplan la reglamentación en vigor en materia de permisos de circulación.

Los taxistas parisinos volvieron a protagonizar una manifestación en contra de la empresa norteamericana, afincada en un paraiso fiscal como es Delaware, EEUU, reclamando por el modelo de servicio que promueve, provocando un tráfico muy denso en lugares como los aeropuertos de Roissy-Charles de Gaulle o el de Orly, llegando a causar diversos atascos tanto en las principales arterias de tráfico del centro de la ciudad como en la periferia, en protesta. Mientras los taxistas bloqueaban las calles de París, la aplicación Uber rebajó el precio de sus servicios al 50%.

Pero no todos los taxistas de la capital francesa están en contra del funcionamiento de este servicio low cost: un 43% de los conductores que se han adscrito a la plantilla de Uber son ex-taxistas que se han pasado al "lado oscuro". Nunca llueve igual para todos. #Unión Europea #Trasporte publico