Lo han vuelto a hacer. Cuando creíamos después del lamentable episodio de su visita a Nueva York que lo habíamos visto todo en #Televisión en cuanto a cutrez, despilfarro y grosería, llega el docu-#Reality de Las Campos a Miami y le dan otra vuelta de tuerca a un espectáculo bochornoso que nadie entiende que se hayan atrevido a protagonizar, por mucha falta que tengan de dinero, las hijas sobre todo.

¿A quiénes llaman “horteras”?

Recalaron Las Campos en Miami discutiendo como siempre pero sin dejar de visitar las tiendas más exclusivas y caras de la ciudad. Un derroche sin freno y una ordinariez sin freno también. Los pocos telespectadores que seguían el evento desde el sofá de su casa debieron asombrarse al ver que ellas precisamente considerasen “horteras” a todo aquel con el que se cruzaban en su periplo por las calles de la ciudad americana.

Una vez más: “Ningún jorobado se ve la joroba”.

Ayer mismo alguien se preguntaba: “¿Sabrán Las Campos que la gente que ve el programa lo hace para reírse de ellas? Mucho nos tememos que a estas horas sean conscientes no solo de esa realidad, sino de otra más terrible para sus intereses crematísticos: que cotizan a la baja.

La Terelu más ¿Agresiva?

Ya sabíamos por Pipi que a la ex presentadora la coges en un día nublado y has bebido aceite.

Lástima que en este caso sea una agresividad guionizada y muy mal interpretada.

Los hechos son los siguientes. Estaban las hermanas Campos en uno de esos restaurantes exclusivos cuando se les acercó un joven que le dijo a Terelu Campos [VIDEO]que la había reconocido. La colaboradora de “Sálvame” [VIDEO]sonreía e incluso accedió cuando el joven le pidió darle un beso, en la cara por supuesto, para a continuación pedirles sentarse con ellas a lo que sin dudarlo accedieron, aunque más tarde la inefable Carmen se arrepentía de ello.

El chico hablaba por los codos y coqueteaba descaradamente con Terelu que comenzaba a impacientarse y a pedirle que se fuese, lo que hizo no sin antes darle otro beso y decirle algo al oído que provocó que la mayor de las Campos le gritase: "¡A mí no me toques las narices porque te doy una hostia que te pongo del revés! ¡Y no estoy de broma!".

Carmen desvelaba que el chico era un gigoló que se ofrecía a señoras para intercambios sexuales previo pago, claro.

Total un guión en aras de conseguir una audiencia que afortunadamente ya no se deja engañar y menos con tan burdos montajes.

También Teresa Campos protagonizó un momento esperpéntico a bordo del barco en el que ella y sus hijas se paseaban en su tour para ver las casas de los famosos que viven en Miami y estando frente a la mansión del cantante puertorriqueño Ricky Martin gritaba: “¡Ricky, las Campos, España!”.

Este nuevo capítulo se saldó con un paupérrimo 11% de audiencia y 4 décimas menos que el anterior. Fue precisamente ese mal dato de audiencia el que originó el retraso en emitirse ya que debería haber salido a la luz durante las Fiestas.

¿Qué pasará ahora? ¿Volverán a dejar el docu-reality en stand by? ¿Qué opina Teresa Campos del descrédito al que se ha visto abocada? ¿Se está vengando Vasile?