Antonio García Ferreras es sin duda uno de los rostros más reconocibles del periodismo español en la últimas décadas. Tras dirigir durante años los informativos de la cadena SER, estuvo presente en el nacimiento de #lasexta, donde gracias a su programa Al Rojo Vivo se ha convertido en uno de los periodistas más influyentes de nuestro país. Con una trayectoria marcada por un claro discurso progresista, en la últimas fechas, sobre todo a raíz de la compra por parte de Atresmedia de la cadena verde, su discurso y su reputación han sido puestos en entredicho de una forma bastante clara.

Y es que el estallido de la operación Lezo guardaba una pequeña bomba de relojería para la credibilidad del periodista y por extensión, para la credibilidad e imagen progresista que siempre ha caracterizado a la cadena.

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En las grabaciones del caso Lezo aparecían no pocas referencias al papel de La Sexta en una supuesta estrategia mediática, (denominada "sándwich al PSOE"), pilotada por uno de los mandamases de Atresmedia, Mauricio Casals, presidente también del periódico La Razón, para dividir el voto progresista o de izquierda, beneficiando así al Partido Popular. Además, se oía al propio Casal decir que "Ferreras se estaba portando de cine", refiriéndose al tratamiento informativo referente al chalet de hoy encarcelado Ignacio González.

El Grupo Prisa, a través de El País, no dudó en poner el dedo acusador hacia el periodista de La Sexta, antaño trabajador de la casa (SER). Según parece la relación de Ferreras con Prisa se volvió tensa tras la denominada "guerra del fútbol" y vive hoy uno de sus puntos más álgidos.

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Tanto es así, que desde Al Rojo Vivo dedicó bastantes minutos de emisión a desmentir sus informaciones sobre Lezo y acabó acusando al periódico de "mirar para otro lado" en el caso del ático del ex presidente. A esta guerra se sumó Pedro J. Ramírez, cuyo medio digital, El Español, difundió en exclusiva las controvertidas grabaciones, y que lleva meses empeñado en denunciar que Atresmedia silencia las exclusivas de su periódico.

Así, con la imagen de Ferreras acusado de favorecer mediáticamente nada menos que al Partido Popular, llegaron las primarias socialistas. Donde vimos el primer viraje discursivo de la cadena. Durante semanas las voces socialistas favorables a Susana Díaz copaban el discurso, pero todo cambió cuando tras la recogida de avales quedó claro que Sánchez podía hacerse con la victoria. Cuando ésta se produjo, también llegó la reconciliación entre el periodista y Pedro Sánchez, que siempre han mantenido una relación manifiestamente mejorable.

No es de extrañar que, ante las circunstancias, el periodista esté tratando que la cadena vuelva a tener la imagen progresista que muchos han puesto en duda durante meses.

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Otro movimiento en este sentido, es la programación especial que prepara la cadena para el World Pride de Madrid. Tras la negativa de TVE de cubrir el evento LGBT más importante del año, La Sexta ha estado rápida en confirmar que cubrirá el evento, dirigiéndose así a un colectivo tradicionalmente progresista. #Actualidad #Medios