Después tres días meditando en el hotel que la organización puso a disposición de la concursante estrella de la presente edición de #Supervivientes 2017, Alba Carrillo decidía para sorpresa de toda la audiencia y de sus compañeros que finalmente no abandonará el reality show de #Telecinco.

Una decisión final que la modelo y ex de Feliciano López argumentaba indicando que durante estos días que ha tenido para reflexionar sobre lo sucedido había llegado a la conclusión de que, una vez había decidido viajar a Honduras para vivir la experiencia televisiva más importante de su vida, no podía abandonar tras la aparición de los primeros problemas, sino que debía sobreponerse a todo ello y demostrarse a sí misma y a su gente que es capaz no sólo de soportar todo tipo de presión, sino que puede luchar por la victoria en este programa.

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No obstante, cabe recordar que, durante estos tres días, la que fuera concursante de Supermodelo ha estado a cuerpo de rey disfrutando de una cama, de un cuarto de baño y de todas las comodidades propias de una habitación de hotel, además de haber estado manteniendo contacto directo y regular con miembros de la dirección del programa que le han intentado convencer a través de los mecanismos posibles de que no se fuera.

Uno de ellos, y más allá del refuerzo psicológico que esta ha tenido, es el relacionado con el recuerdo de la cláusula de penalización que todos los concursantes que deciden abandonar Honduras antes de ser expulsados por la audiencia deben acometer, tal y como está indicado en su contrato. Según revelamos ayer a través de una de las entradas relacionadas con el programa, la multa que Alba debía afrontar finalmente si decidía durante el debate dominical hacer las maletas y recuperar su vida de España podría oscilar entre los 20.000 los 70.000 euros.

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Una cantidad nada despreciable y que como mínimo le exigía aguantar un mes dentro del programa para que los números no le salieran a perder y que está detrás, obviamente, de la decisión de no arrojar la toalla antes de tiempo. Si aguantaba una semana, era nominada (como ocurrirá) y echada, como parece sucedería, será libre de cualquier multa. ¿Es lícito que haya podido disponer de todas estas facilidades para llegar a este 'acuerdo' que la hace seguir?.

Sea como fuera, sus compañeros, una vez se enteraron de que Carrillo no sólo no había abandonado el programa sino que había tenido tiempo y facilidades para pensar qué es lo que quería hacer, estallaron automáticamente despotricando contra lo que consideran un trato de favor intolerable que viene manipular de alguna forma el correcto devenir de este espacio televisivo.

Un punto de vista muy similar al que fue argumentando la audiencia a través de los comentarios en la redes sociales manifestando su descontento ante ese flagrante trato de favor hacia la modelo.