El Hobbit

Entre los años 1920 y 1930, el hoy mundialmente conocido escritor británico J.R.R. Tolkien escribió a partes una novela destinada al entretenimiento de sus hijos. La obra se tituló "El Hobbit", y es hoy uno de los libros más leídos y admirados de la historia de la literatura. Se trata de la precuela de la saga literaria "El Señor de los Anillos", también escrita por Tolkien.

Este clásico de la novela fantástica narra las aventuras de "Bilbo Bolsón", un Hobbit que es reclutado por un grupo de enanos y un mago llamado "Gandalf" para reconquistar el reino de Erebor, que ha sido tomado y masacrado por un temible dragón llamado "Smaug".

En 2001, el director de cine neozelandés Peter Jackson estrenó el largometraje "El Señor de los Anillos: La comunidad del Anillo", primer film de toda una saga dedicada a las historias de Tolkien. En 2011, comenzaba el rodaje de "El Hobbit", realizado con cámaras Epic y en 3 dimensiones.

La elección de Cumberbatch

Una de las características principales del personaje de "Smaug" es que se trata de un dragón parlante. Esto supone que no sólo debe ser creado digitalmente, sino que, además, debe tener una voz. Dada la importancia del personaje en la saga, Peter Jackson no quería simplemente una hablar grave y profundo, deseaba ir más allá. Por esta razón, el director se lanzó en la busca de un actor con el talento y la experiencia suficientes para crear una experiencia original.

Un joven y aún desconocido Benedict Cumberbatch ("Dr. Strange", "Sherlock"), fascinado por el reto que suponía interpretar a una criatura mitológica, se presentó a la audición. Cumberbatch tenía ya una gran experiencia en lo que respecta a la modificación de la voz, con un amplio repertorio de trabajos radiales y de narración en su currículo.

Durante la prueba, no sólo aportó su visión vocal del personaje, sino que añadió ciertos movimientos que, según él, le ayudaban a exprimir la esencia de la bestia. La audición fue tan sorpresiva como exitosa, y el actor británico se hizo con el papel.

El proceso creativo

La idea principal era capturar e incluir en el film el movimiento facial y la voz de Cumberbatch.

Permitir que sus movimientos corporales dirigieran el esqueleto del dragón era, sin embargo, una utopía. A pesar de ello, Cumberbatch y Jackson insistieron en una sesión de captura de movimiento o "motion capture" en la que el actor pudiera exprimir al máximo el personaje. Este trabajo extra permitió a Cumberbatch, no sólo una mejor interpretación, sino también un mayor abanico de posibilidades vocales. "Smaug" cobraba vida.

El valor de estas sesiones se hizo pronto evidente, y los encargados de los efectos visuales de la saga comenzaron un proceso de adaptación de los movimientos de Cumberbatch a la actividad de "Smaug" en la pantalla. Dada su originalidad, la transformación está ilustrada en el making-off de la película. Una metamorfosis complicada, pero sin duda pionera y enriquecedora.