Viendo a #Jordi González se echa de menos a Mercedes Milà. Puede y debe ser crítico con los concursantes, pero eso no es incompatible con darles un adecuado aterrizaje en el mundo exterior arropándolos. Y su frivolidad le impide hacerlo.

El programa tiene la necesidad de mejorar su audiencia destacando los aspectos negativos de los concursantes poniéndolos al límite. Si la situación lo permite, Jordi se convierte en Negan y las imágenes en Lucille. Se ha perdido incluso el sagrado ritual de emitir un recopilatorio de los mejores momentos de la persona que acaba de abandonar la casa.

Tras ser expulsada, Elettra Lamborghini entró en el plató presentada como “irreverente, provocadora y con un carácter muy vivo”.

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Pronto Aída intervino sin que Jordi la frenara o le llamara la atención y afirmó cosas como que la italiana y Lola Sopeña, su defensora, no se conocen y calificándola como "la gran vergüenza italiana" y "la vulgaridad personificada". Comentarios destructivos que continuaron con críticas hacia su vestido, comparándolo con un camisón, y afirmando que parecía una vaca y una oveja. También insistió en que Elettra no es una auténtica Lamborghini y le recordó que su familia no había ido a recibirla. Algo debido a que sus padres no quisieron compartir plató con ella.

Jordi González tuvo un papel cuestionable. Le preguntó a la italiana: "Dime la verdad, ¿tú eres buena persona?", y si se había dejado influir por Alyson Eckmann en su relación con Daniela Blume, cuando el espectador ha comprobado que no sobradamente.

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También exculpó a la locutora negando que ésta dijera en el confe que quería algo con Elettra. Parece que guarda buen recuerdo de la etapa en que trabajaron juntos porque la defiende en cada gala.

El presentador continuó preguntándole si era una niña mimada de pequeña, "la típica repelente que conseguía todo lo que quería o si no se ponía a llorar". ¿Contratar a alguien tres meses da derecho a hablar así de él y de su infancia? ¿Se imaginan ir a una entrevista de trabajo y que les hagan esa pregunta? También le reprochó que ella había introducido el tema de las operaciones estéticas en la casa contando "las cosas de caúcho que han ido cayendo en tu cuerpo". ¿Que ella hable del tema da derecho a que Aída lo use en su contra para atacarle o que la agobie día tras día afirmando que se ha hecho más operaciones de las que ella ha explicado? Jordi también le aconsejó que no se vuelva a adicta a ello, dando a entender una tendencia de la italiana a pasar por el quirófano.

Alejandro Abad se unió a la fiesta afirmando que Elettra no le había pedido perdón por decirle que es un mal padre.

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Ambos hablaron durante la última semana del chileno en el concurso, especialmente en la Sala de expulsión, y solucionaron su conflicto. Sin embargo él ha seguido criticándola duramente con insultos en las redes sociales día tras día. Aún así, le exige unas disculpas y parece haber olvidado los descalificativos que le dedicó en Guadalix.

Lo peor vino cuando Elettra vio las imágenes de su padre contra la madre de Aída. Jordi dijo que sintió incluso miedo "por ese comportamiento tan vergonzoso" de Tonino Lamborghini y lo criticó ante su hija, algo que no se atrevió a hacer en su día ante él. Tras unos minutos casi en silencio y decaída, la italiana afirmó que se estaba mareando y el presentador no hizo caso de sus palabras, diciéndole que esperara cuatro minutos sin caerse. Al ver que su estado persistía y mientras Aída afirmaba que hacía teatro, Elettra, que apenas podía hablar y solo balbuceaba, salió de plató sin poder moverse ayudada por los operarios.

Se vio superada por la tensión de una noche marcada por altibajos constantes. El catalán lamentó haber bromeado sobre su estado porque "pensaba que estaba fingiendo malestar para que Aída se callara". Dijo que por el shock "ha perdido el equilibrio y si no se ha demayado no pasa nada porque se va a desmayar y la van a cuidar nuestros médicos". Una curiosa forma de empeorar sus actos.

En la entrevista no dejó de percibirse una sensación de rabia del propio programa hacia Elettra por no haber sido el maniquí con tetas y culo grandes que esperaban, que más que un microondas fuera un horno. Una especie de Marlene Morreau a la italiana. La Matadora ha sorprendido saliéndose del estereotipo y mostrándose como una persona profunda, dejando atrás su imagen en Super Shore. Una de las grandes protagonistas de esta edición que será tan recordada como Daniela Blume o Alyson Eckmann por haber enternecido a la audiencia con su enorme corazón.

Jordi González trató a Elettra como un objeto cuyo estado de salud era lo de menos, sobre el que poder bromear de sus operaciones, su infancia, su carácter caprichoso y su calidad como persona. ¿Tres meses siendo grabado 24h te obligan a que todo tu pasado y tu vida también sean juzgados? #Gran Hermano