El director de Mediaset España, Paolo Vasile, se ha cansado del desagradable show que ofrecen algunos de sus colaboradores más mediáticos en plena hora protegida. Lo que antes tenía un pase como consecuencia de las interesantes cuotas de audiencia que proporcionaba #Sálvame, el hundimiento de este formato ha hecho que se tambaleen varios cimientos que hasta hace muy poco parecían inviolables.

En este sentido, y después de ser testigos de la bochornosa pelea 'barriobajera' entre dos de sus colaboradores fijos en el programa de corazón decano de la televisión española, como fue el que llevó a un careo de lo más desagradable a Mila Ximénez y a Lydia Lozano, algunos de los movimientos barruntados desde hace tiempo en relación a qué pasará con los colaboradores parece que se adelantarían.

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Según adelantaban los compañeros de 'Periodista Digital', personalidades de la zona noble de la cadena de Fuencarral habrían filtrado que el mandamás de #Telecinco habría pedido que este tipo de actitudes tengan consecuencias en forma, ojo, de sanción o bien de despido si, a pesar de las advertencias, no son capaces de retomar el tono que requiere una discusión, por muy grave que esta sea.

De esta manera, Mila Ximénez, quien ya estuvo al borde del despido hace unos meses, y que ella misma publicara en sus cuentas oficiales para posteriormente ser 'readmitida', podría ser la primera a la que se le mandase un ultimátum en el que se le informara que, a la próxima, podría perder la silla de colaboradora para siempre.

En la misma senda, las advertencias también llegarían a Lydia Lozano, quien por haber entrado menos al trapo que su compañera, sería advertida de que, a la siguiente línea roja saltada, sería sancionada con la ausencia a los próximos programas, con la intención de ver si así logran reconducir una actitud que sus jefes entienden como "muy negativa".

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Parece pues que, por fin, están decididos en Telecinco a poner ciertos límites en pro del espectador. Ahora les toca tomar nota a los colaboradores... si no quieren que se les acabe la gallina de los huevos de oro. Por la cuenta que les trae.