TVE, como ya va siendo costumbre, sigue apostando por las #Series de temática histórica. Si Águila Roja e Isabel han supuesto un gran revulsivo para la cadena en el pasado, El final del camino, mezcla las escenas de lucha que caracterizaron a Águila Roja y la solemnidad que irradia una serie como Isabel.

En este primer capítulo asistimos a la separación forzosa de tres hermanos, cuyos caminos hacia la edad adulta son bien diferentes. El mayor, acabará siendo jefe de la guardia en Compostela, el segundo, prisionero de los musulmanes en la ciudad sitiada de Toledo y el más pequeño formando parte de la construcción de la famosa catedral compostelana.

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A esta trama principal se le añaden otras subtramas relacionadas directamente con los monarcas de entonces - Alfonso VI y Constanza de Borgoña - y con el contexto histórico de la época. En definitiva, una copia descarada de Los pilares de la tierra de Ken Follett, cuya adaptación televisiva aún sigue en la memoria de muchos.

La serie cae en estereotipos y en fallos importantes. Unos decorados que evidencian el cartón piedra o el pintar a los musulmanes como los malos de la película son algunos de los más evidentes. Lo primero, sin duda, se debe a la falta de presupuesto, pero lo segundo llega a rayar lo ofensivo. Con mucho ornamento, sanguinarios y con un acento extraño; su trato y acercamiento dista mucho del de otras series televisivas - Isabel por ejemplo - en las que no se ofrece una visión ni tan ridiculizarte y ni tan estereotipada.

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Por otro lado, el look del protagonista - el único que luce manga corta de toda la tropa de soldados - responde a una necesidad de lucimiento más que de fidelidad histórica, por no hablar del instantáneo viaje de Toledo a Compostela.

En el apartado interpretativo, cabe destacar el trabajo de Asier Etxeandia como Alfonso VI, el de Juan Fernández como Obispo Peláez y el de Begoña Maestre como Elvira. Y en el que vemos a una Cristina Castaño en la piel de Constanza de Borgoña demasiado apocada y con ciertos tics que caracterizan su interpretación. Tendrán que pasar muchos capítulos para que el espectador deje de asociar a esta actriz con su célebre papel de Judith Bécquer en La que se avecina.

En última instancia, El final del camino marca la pauta del panorama seriéfilo español de este año. El 2017 será el año de La catedral del Mar, una superproducción que superará con creces a esta primera. Al menos, TVE lo ha intentado. #Televisión