El ‘#Reality-show’ destinado a cubrir las dos sillas vacantes de #Sálvame diario’ tras el abandono de Rosa Benito y Raquel Bollo, no para de darnos sorpresas, algunas un poco sobreactuadas pero la palabra show ya nos había prevenido.

Tras la salida de la actriz Pilar Soto por ser la menos votada, este viernes se producía en directo la expulsión del paparazzi Jordi Martin. Ya le habían reprendido por su comportamiento con broncas constantes con sus compañeros y salidas de tono de lo más repulsivas.

Jordi había ido a Panticosa con su personaje más abrupto a cuestas y así no dudó en darle ya la primera noche del reality donde más le duele a Chiqui, su marido Borja y sus pasadas infidelidades.

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El paparazzi estaba cada vez más desatado hasta el punto de protagonizar en un momento de exaltación suprema un desnudo integral frente a la cámara y en el ‘Deluxe’ sabiendo ya que la audiencia había pasado de ver a Belén Esteban y que no habría ‘belenazo’, María Patiño, a la sazón dueña provisional del cortijo, estuvo amenazando durante parte de la noche en ofrecer el visionado de las partes pudendas de Jordi, que cada vez más fuera de sí reaccionó con bastante violencia.

El resultado fue su inmediata expulsión disciplinaria con la aclaración por parte de Carlos Lozano: ‘Le dimos una última oportunidad de corregir sus actitudes, debe aprender a comportarse en un plató’. Jordi que iba en segundo lugar en las votaciones y que casi tenía su silla segura junto a la periodista Laura Fa, la más votada, perdió así su oportunidad saliendo por la puerta de atrás.

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Pero lo mejor estaba por llegar. Primero dejad que os cuente un capítulo más en el culebrón del árbitro Jesús Tomillero y sus infidelidades varias. Resulta que los concursantes tuvieron unas horas de distracción bailando en una discoteca y según contaba Rafa Mora, Jesús no dudó en darles su teléfono a dos jóvenes que pasaban por allí. Al decirle Rafa que eso iba a enfadar mucho a su novio, él le contestó que tiene un teléfono prepago solo para esos escarceos, del que ese novio tan tierno que le perdona todo no sabe nada. ¡Qué bonito argumento para un culebrón de tercera!

Y tras la anécdota vamos al meollo. Al parecer Javier Tudela tomó demasiada agua con misterio en la discoteca y se fue de la lengua, total que la dirección se enteró de que el hijo de Makoke y protegido de Kiko Matamoros, había ocultado un teléfono móvil de última generación entre sus pertenencias, lo que va contras las normas y que podía darle ventaja a la hora de las votaciones.

Ayer por la tarde pudimos ver en la conexión en directo con el balneario toda la secuencia en la que se instaba a todos por parte de la dirección a dar un paso al frente y confesar la falta, pero incomprensiblemente Javier Tudela no solo no confesó sino que se empeñó en negar la evidencia de forma muy infantil, hasta que les hicieron bajarse los pantalones y no tuvo más remedio tras dos horas de mantener a todo el equipo y a sus compañeros en vilo, que descubrir el escondrijo sacando finalmente el móvil de la parte delantera de su ropa interior.

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No se puede ser más cutre y poco higiénico además.

Kiko Matamoros lo conminó a marcharse y finalmente fue la dirección la que tomó la decisión de expulsarlo fulminantemente. Ya solo quedan siete en la recta final de un reality más entretenido de lo que a simple vista parecía con Carlos Lozano, un diez como presentador, entre dos mujeres. Lo que viene siendo más o menos una constante en su vida. #Televisión