Muchos creían que Adara, ganadora moral de #Gran Hermano 17 y concursante que más fans -y detractores- ha conseguido cosechar en la presente edición del reality decano de la televisión española, desaparecería como un azucarillo en cuanto pasasen unos días tras su expulsión. Pero ni mucho menos. Todo lo contrario.

Su tremenda actividad en las redes sociales, donde cuenta por miles sus seguidores, el número de bolos que esta sigue haciendo junto a su pareja Pol por toda España, y las coletazos informativos que se derivan de su relación con este, le están manteniendo en lo más alto del interés informativo de Gran Hermano.

Por si esto fuera poco, en los últimos días ha estallado la gran guerra en de #GH17, la que le sitúa a ella en una trinchera y en la otra al colaborador estrella de Sálvame, Kiko Hernández, quien poseería información caliente sobre ella y su familia que habría empezado a deslizar encontrándose de frente a una Adara con ganas de desenmascarar al colaborador.

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Si por un lado fue Kiko el que arrancó este carrusel de ataques indicando que tanto ella, como Pol, como la familia de ella, estaban tratando de seguir aumentando su fama y su presencia televisiva a golpe de polémicas en busca de un GH VIP o un Supervivientes a toda costa, la azafata respondía llamando "basurilla" al blog de este, de "mentiroso" a su némesis y de mala persona, para redondear su contraataque.

Lejos de amilanarse, Kiko, que no ha respondido públicamente, pero sí en sus círculos más íntimos, piensa contestar como a él más le gusta, con pruebas de que tanto ella como todo su círculo están montando un circo para seguir en el candelero mediático y dejarla en evidencia.

De momento, tanto uno como la otra se están preparando para el siguiente capítulo de una trama que está llamando a las puertas un 'careo' en el Sálvame Deluxe a todas luces.

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Y es que la relación entre ambos se ha extendido ya también a la familia de Adara, haciendo mucho más complicada una hipotética "firma de paz", que no parece vaya a llegar nunca.