Los que se pensaban que las guerras de #Gran Hermano 17 iban a finalizar en el mismo momento en el que Telecinco realizara el fundido a negro de su última gala se equivocaban. Así ha quedado demostrado después de que cada vez que hayan tenido la oportunidad de hacerlo en un plató o a través de las redes sociales, los ex grandes hermanos hayan sido preguntados por su relación con sus 'némesis' del concurso echando pestes sin cortapisas alguno.

Si bien algunos se han limitado a hablar de 'incompatibilidad de caracteres' que provocaba que en la convivencia saltaran sin parar, u otros lo hicieran destacando la habilidad para "hacer un papel" como concursante, otros, como es el caso de Clara y Fernando por un lado y de Meritxell por otro han sido mucho más 'heavys' en su exposición.

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En este sentido, después de que la catalana acusara a Fernando y Clara de no haber realizado sus tareas durante el tiempo en el que han compartido encierro en la casa de Guadalix de la Sierra, estos cargaban contra la finalista dando un pasito más allá en sus acusaciones calificándola de "guarra", así, con todas las letras.

Lejos de conformarse con este calificativo que, a buen seguro ha hecho tanto daño a la subcampeona de #GH17 como a su familia, estos profundizaron en su acusación asegurando que esta no lavó "sus bragas" durante el concurso, llegando a acumular varias de ellas "con sangre", en relación a la ropa íntima manchada por la menstruación, "dentro del armario", dejando una estampa de lo más lamentable para aquellos que lo compartían con ella.

Un ataque de lo más bajo que, más allá de que Meri empezase lanzando la piedra con la supuesta vagancia de Fernando agregando que a este le encantaba "sacarse las pelotillas del ombligo", no parece proporcional a las bochornosas acusaciones con todo tipo de desagradables detalles que acabaron descargando estos sobre la finalista.

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Ojo porque parece que, en estos momentos, no sólo no han hecho las paces entre ellos, sino que parece que se tienen todavía cosas guardadas a la espera de un nuevo enfrentamiento. No los perderemos de vista.