Navidad y Bárbara

La noche de ayer comenzó cargada de positivismo y buenas intenciones. Tras las peleas recientes que costaron una coherente reprimenda por parte del super, los concursantes se mostraban cariñosos y optimistas apiñados todos en el confesionario. Sin duda, el ambiente navideño propiciaba este tiempo de entendimiento. Asistimos anoche a uno de los momentos más sentimentales de esta edición cuando Bárbara, quien tuviera que abandonar la casa por motivos familiares, procedió al encendido de las luces de Navidad tras una bonita dedicatoria a su recientemente fallecido padre.

La iluminación festiva con que #Gran Hermano se engalana cada año por estas fechas invitaba al buen rollo y la remembranza de los momentos positivos vividos en la casa.

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No obstante, el aroma almibarado que desprendían nuestros televisores no se prolongó por mucho tiempo. Desde el momento en que Bárbara pisó el plató de Telecinco dejó bien claro que su personalidad combativa no se había visto mermada ni un ápice. Como si el tiempo no hubiera avanzado, como si aún estuvieran en el concurso, la blogera alicantina y Clara protagonizaron un encendido debate lleno de reproches que Jorge Javier pudo reconducir con acierto a un estado más calmado. Bárbara albergaba un enraizado rencor contra una Clara que no solo pecó de excesivamente invasiva en sus discusiones dentro de la casa, sino de verter malintencionados comentarios en contra de sus rivales.

Adara es expulsada

Tras las enérgicas intervenciones en el plató, el momento ansiado de la expulsión no se hizo esperar.

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Primeramente el presentador informó a Meri de su salvación para que regresara junto al resto de compañeros de concurso. Solo unos nerviosos Adara y Alain permanecieron hasta el último momento en la sala de expulsión. Ante la agitación del público los minutos transcurrían y la cuenta atrás estaba cada vez más cerca de llegar a su fin. Y el momento llegó: precedido por una música de tensión, Jorge Javier conectó con los nominados para comunicar la sentencia de la audiencia. Sus labios pronunciaron finalmente el nombre de Adara. Parte del público estalló en aplausos, mientras que el otro sector mostraba su descontento. Una de las personas que más celebró la expulsión fue Clara, que se levantó rauda a desplegar toda clase de aspavientos.

La salida de ayer supone la salida de una de las personas más generosas y auténticas de este Gran Hermano. La joven Adara mostró durante todo su paso por el programa su actitud risueña y de ideas decididas, en sintonía con su compañera de disidencia frente al grupo mayoritario, Bárbara.

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En su entrevista en plató, Adara dio signos de la personalidad que enamoró a buena parte de la audiencia e hizo verla como una de las posibles ganadoras. Pese a la cercanía de Pol, la madrileña fue coherente y supo mostrar su sorpresa cuando los vídeos de este y Miguel no le agradaron. Pero lo que más cautivó de ella fue que, a diferencia de otros participantes expulsados antes que ella (Clara, Fernando), su rostro reflejaba auténtica felicidad a pesar de su salida, conciencia tranquila y seguridad de no haberse movido por inquinas a lo largo de su concurso. La echaremos de menos.