Lo que empezaba como un juego ideado por Miguel en el que Simona debía besarse con el mayor número posible de compañeros, terminaba con dos momentos que nos dejaban boquiabiertos (y más aún a Meritxell y Bea) y que aún no podemos creer. Como el que no quiere la cosa, la nueva habitante de la casa de Guadalix le plantaba un pico como Dios manda a Rodri y a Alain ante el alucine del resto de compañeros. Simona ha entrado pisando muy fuerte y ya se ha ganado a muchos de sus compañeros, pero a su vez enemigos como Bea, Meritxell y Adara que se une a sus amigas para apoyarlas en estos momentos.

El beso de Simona con Rodri y Alain ha revolucionado la casa, especialmente a Bea y Meritxell, que se han mostrado algo celosas.

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"Llega a ser fuera y a Rodri le monto un pollo, pero aquí he aprendido mucho", afirmó naranjita.

En una reunión de 'amigas', Adara se ha sentido muy comprendida por Bea y Meritxell después de que sintieran celos por el beso de Simona a Rodri y Alain. "¿Ahora me entendéis a mí cuando he tenido celos?", preguntó la novia de Pol. "Ninguna le hemos plantado un beso a Pol en la boca... Tú hubieses armado la de San Quintín... Expulsión directa", respondió Bea.

Según han contado las chicas, Simona se equivocó al entender el juego. Por eso, ni a Rodri ni a Alain les correspondía un beso. "Encima el reto no era ese. El reto era solo darle un beso a Miguel", ha explicado Bea.

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"¿Podéis entender que me joda, ¿no?", respondía Meri.

Lo que más ha molestado a Meritxell de la situación ha sido la reacción del francés: "Me trató de cría...que no me puedo picar por eso. Por la noche solo me dio un beso en la frente", ha explicado. Ante lo que sus amigas le han aconsejado que sea ella la que se lance. "Ya lo intenté, pero no me dejó", ha revelado la pantera. ¿Cómo continuará esta historia?, Seguiremos informando... #Gran Hermano