Podría empezar este artículo de muchas maneras, ya que no son pocos los fallos que ha tenido la madrileña a lo largo de estos más de dos meses de concurso sin embargo, el que más importante me parece es su falta de autenticidad. Adara ha conseguido pasar 24 horas al día en esa casa y conseguir que no me creyera ni uno de sus actos. No consigo conectar con ella, no sé discernir si es por el claro favoritismo que tiene el programa hacia ella o porque simplemente está vendiendo un papel.

Empezó el concurso con una búsqueda de carpeta desesperada, iniciando la aventura con Rodrigo, de forma obviamente poco exitosa, por lo que su siguiente target pasó a ser Pol.

Anuncios
Anuncios

Ese parecía más interesado y le dio más coba, y así fue como empezó lo que es, para mí, la carpeta más sosa de todas las ediciones. Sin gracia, sin amor y con unos celos sin sentido y tóxicos que llevaban por la calle de la amargura a Pol, a Adara y al tercero en discordia: Miguel. En mi opinión, el problema no es ni la relación de Miguel y Pol ni los celos en sí, sino la manera que tenía (y tiene) Adara de coartar la forma de actuar de Pol en pos de su propio beneficio. Adara ha estado toda su relación con Pol intentando cambiar sus actos, ya sea por cosas que pueden tener sentido, como los espejismos que ella misma inventaba, no sé si reales para ella o con el simple afán de victimizarse, como cuando Pol “tocó” la rodilla de Meritxell.

Adara ha dedicado la mitad de su concurso a estar dándose insulsos besos con su enamoradísimo novio y la otra mitad en guerra, junto con Bárbara en contra de la casa.

Anuncios

Sería de admirar que estuviese al pie del cañón si la casa estuviese en su contra, pero es que el estatus de “eternas nominadas”, grupo minoritario, se lo han buscado ellas solas: picando, lanzando indirectas y desquiciando a toda la casa. Ha discutido con todos y cada uno de sus compañeros, con vácuos argumentos y repetitivas frases (“tanto que vas de sincera... pesada, falsa, hija”).

Por otro lado tenemos a Clara. Desde su vídeo de presentación vi algo en ella que me gustaba. Tenía una vitalidad, una sonrisa, un algo que me conquistó desde el minuto 1. Si bien es cierto que le pierden las formas, la boca, la chulería y su cabezonería, me parece la persona más real de esa casa. Incluso sabiendo que Adara y Bárbara eran favoritas nunca les dejó pasarla por encima y no se amedrentó. Si tenía que largarse, se largaría, pero con la cabeza bien alta y con el orgullo de haber sido quien es. Ha demostrado ser leal, buena amiga y sincera y muchas más cualidades que desde mi punto de vista, superan con creces sus defectos.

Anuncios

Inició su relación con Miguel desde el primer día y han sabido entre los dos conquistarme. Tienen una amistad preciosa, Clara lo apoya en todo, le dice las cosas como son, cuando se está equivocando y viceversa. Hemos ido descubriendo estas dos interesantísimas personalidades poco a poco y se ha creado un vínculo que, en mi opinión, es de los más fuertes del concurso.

También tenemos a "Clarea", la unión formada por Clara y Bea, otra de las carpetas de amistad más bonitas del concurso: se han dado besos, abrazos, han reído, han llorado, pero sobre todo, se han enfadado, y por raro que parezca, eso es lo que más me gusta. No se han dado de lado y dejado que la otra haciera lo que quisiera, evitando confrontación, han acabado hablando las cosas, discutiéndolas y llegando a bonitas reconciliaciones.

Pues eso, en resumen, tenemos estas dos concursantes, dos titanes con sus respectivos ejércitos fuera dejándose el dinero en mantenerlas dentro. Como ya he debido dejar claro para este punto, espero que la batalla la gane Clara. Por la autenticidad, por la amistad, por Bea, por Miguel y por todos los que seguimos creyendo que se puede ganar a los favoritismos de #Telecinco.

Escrito por @MessMind_ #Gran Hermano