Los tabúes respecto a la sexualidad empiezan a desaparecer permitiéndonos una mayor libertad de opciones para vivir la menstruación. La copa menstrual es una de esas opciones no solo por la practicidad sino también por la sostenibilidad y el ahorro económico.

Ahorro económico con la copa menstrual

El otro día me puse a hacer hacer cálculos:

Una mujer utiliza una media de 25 tampones o compresas en cada ciclo menstrual; es decir, alrededor de 300 al año. La mayoría de mujeres comienzan su periodo menstrual en torno a los 12 años de edad y éste puede puede extenderse hasta 40 años.

Todo ello supone que a lo largo de su Vida, una mujer habrá usado entre 10 mil y 15 mil de estos productos. Imagina, entonces, la cantidad de dinero tirado a la basura. Toneladas y toneladas de plástico y otros muchos elementos contaminantes que pueden tardar entre 500 y 800 años en degradarse y no tienen posibilidad alguna de que sean reciclados.

Llevo más de 13 años usando tampones porque era lo más funcional que conocía; éstos me permitían seguir llevando a cabo mis actividades diarias con total normalidad fuese el momento del mes que fuese. Sin embargo, hace años, escuche hablar sobre la copa menstrual. Pensé que era solo un invento para venderle a las mujeres, una moda pasajera. Pasaron años hasta que, hace poco, una amiga me comentó lo fascinada que estaba con ella.

Qué debes saber para usar la copa menstrual

Finalmente me decidí, hice un breve estudio de mercado, y la adquirí. Las copas están hechas de diversos materiales — silicona, látex, elastómero medicinal—, y como primer paso debes saber cuál es el tamaño que te corresponde. Y probablemente te estés haciendo la pregunta que nos hemos hecho todas, ¿cómo se introduce la copa?

En primer lugar debes tener las manos limpias y doblarla por la mitad. No te preocupes si al principio te cuesta, es normal, deberás intentarlo unas cuantas veces hasta que le encuentres el truco. Si la copa está correctamente colocada en las paredes de tu vagina no tiene por qué molestar ni deberías sentirla. Si no es así, retírala y vuelvela a colocar.

En cuanto al mantenimiento de la copa menstrual, solo tendrás que lavarla con jabón neutro o íntimo y hervirla durante unos minutos. De esta manera prolongarás la vida de tu copa hasta 10 años.

Durante mi estudio de mercado para adquirir mi primera copa menstrual me di cuenta de que hay una gran cantidad de marcas y modelos que puedes conseguir en Internet. Aunque cierto es que en España empiezan a comercializarse ya en algunas farmacias en donde un profesional te puede asesorar.